David Martínez Alonso asume la presidencia de CEO

David Martínez Alonso fue elegido este jueves nuevo presidente de la Confederación Empresarial de Ourense (CEO) tras la celebración de la asamblea electoral de la entidad, en la que obtuvo 148 votos de los compromisarios presentes y de las delegaciones participantes. La cita reunió a los 289 miembros del censo con derecho a voto en el salón de actos de la sede de Afundación, en Ourense.
Martínez Alonso, hasta ahora tesorero de la CEO y presidente de la Asociación Empresarial de Profesionales y Autónomos de Ourense desde 2017, encabezaba la única candidatura presentada. Con su elección, abre una nueva etapa al frente de la organización empresarial provincial.
Durante la asamblea, César Blanco se despidió de la presidencia agradeciendo el respaldo recibido a lo largo de su mandato, que definió como “un honor y una responsabilidad” asumida con plena dedicación. El presidente saliente recordó los momentos complejos vividos por la organización, especialmente tras el fallecimiento de Marisol Novoa, y destacó que su principal objetivo fue garantizar una transición ordenada. En ese sentido, afirmó que se entrega “una organización estable, cohesionada, con rumbo claro y con una candidatura excelente”.
Blanco también señaló algunos de los retos pendientes, como preservar el legado de Marisol Novoa, impulsar que Expourense lleve su nombre y recuperar la Cámara de Comercio como herramienta estratégica para la internacionalización empresarial. Asimismo, puso en valor el trabajo del equipo técnico, subrayando que “la CEO funciona porque ellos funcionan”, y defendió un mayor reconocimiento a su labor. Cerró su intervención deseando éxito al nuevo equipo y destacando que Ourense “es un lugar extraordinario para tener empresas, por su calidad de vida, su entorno y, sobre todo, por su gente”.
En su primera intervención como presidente, David Martínez se dirigió especialmente a los asociados, a quienes definió como la base fundamental de la organización. Recalcó la necesidad de que la CEO sea más útil, cercana y eficaz, y defendió una mayor presencia en el día a día de empresas y asociaciones. Según indicó, la confederación solo tendrá sentido si representa “con firmeza y eficacia” a quienes la integran.
El nuevo presidente reclamó además que Ourense avance “a otra velocidad” y puso el acento en la necesidad de mejorar las infraestructuras. Defendió la importancia de contar con conexiones ferroviarias competitivas, una red viaria moderna, suelo industrial suficiente y telecomunicaciones adecuadas, asegurando que estas demandas se trasladarán a las administraciones “con rigor, unidad y determinación”. En este contexto, advirtió de que “sin infraestructuras no hay competitividad, y sin competitividad no hay futuro”.
Martínez también abordó otros desafíos del tejido empresarial ourensano, como la falta de mano de obra cualificada, el absentismo laboral y el apoyo a sectores como el comercio y los autónomos, a los que calificó como “un pilar esencial del tejido económico”. Defendió una formación más alineada con la realidad empresarial para atraer y retener talento y alertó de que el absentismo “compromete seriamente la productividad”, con el objetivo final de construir “una CEO más fuerte, más unida y más moderna”.
El cierre de la asamblea corrió a cargo de Lorenzo Amor, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) y vicepresidente de la CEOE, quien destacó que David Martínez asume ahora la responsabilidad de trasladar la voz del empresariado a todos los ámbitos de decisión en Ourense. Amor aseguró el apoyo de ATA en esta labor y subrayó la necesidad de reducir cargas, trámites e impuestos “para impulsar el emprendimiento y consolidar los negocios de los autónomos y empresarios de Ourense”.
Asimismo, advirtió de la delicada situación del tejido productivo, apoyándose en los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, y alertó de que “la burocracia, las regulaciones, la inseguridad jurídica, las cargas administrativas, los impuestos, las cotizaciones y el incremento de los costes laborales están hundiendo a los empleadores que tienen menos de cinco trabajadores”, señalando que sin este tejido empresarial “los municipios se mueren”.