El BNG carga contra la decisión de Jácome de suprimir la ORA y pone el foco en las consecuencias económicas y de movilidad

El grupo municipal del BNG en el Concello de Ourense insiste en las consecuencias que la supresión del servicio de la ORA está teniendo en la movilidad de la ciudad, así como desde el punto de vista económico para las arcas municipales. Una situación que, advierten, podría agravarse si el juzgado decide tumbar el ERE presentado por la concesionaria del servicio.
El portavoz nacionalista, Luís Seara, criticó la decisión del alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, a quien acusa de haberla tomado “por su cuenta y riesgo, ya que no hay ningún informe, ni económico ni de otra índole. Nosotros le dijimos que estábamos abiertos a hablar de la gratuidad, pero que debería existir algún mecanismo de control para favorecer la movilidad, algo que por cierto aparece recogido en el PEMUS”.
Seara recordó que la supresión del servicio se realizó “por la puerta de atrás” durante el debate para aprobar la Ordenanza Reguladora de las Zonas de Bajas Emisiones, “propuesta que, por cierto, salió adelante gracias a las abstenciones de PP y PSdeG-PSOE, quienes ahora, curiosamente, reclaman soluciones a dicha supresión”.
Según los nacionalistas, con la eliminación del estacionamiento regulado —una decisión que califican de “caprichosa y unilateral”— se está produciendo “un aumento muy notable del denominado tráfico de agitación en las calles, al estar los aparcamientos, antes de zona azul, permanentemente ocupados con vehículos que utilizan ese espacio como un garaje al aire libre”. Añaden que las consecuencias “también son económicas, ya que la eliminación de la ORA implica dejar sin efecto la zona azul y despedir a nueve trabajadoras y trabajadores de un contrato que, junto al servicio de grúa, suponía 1,5 millones de euros”.
El BNG advierte además de que, tras suprimir la ORA, la empresa concesionaria presentó al Concello una liquidación por la finalización del servicio que supera los 1,1 millones de euros. “Por actualización de precios, algo más de 787.000 euros, y por la liquidación a los trabajadores y trabajadoras, 314.000 euros. A lo anterior tenemos que añadirle que, según la empresa, seguir prestando el servicio de grúa va a suponer 1,4 millones de euros”.
Asimismo, Seara señaló que la concejala delegada de Hacienda, Tamara Silva, confirmó en la última Junta de Área que “la actualización de precios e IVA que reclama la empresa será objeto de una auditoría contradictoria, algo que, por cierto, ya señalaban en un informe los técnicos de la Oficina de Gestión Económica y Presupuestaria”. El portavoz nacionalista criticó que ese informe no se solicitara en la reclamación de Viaqua por 16 millones de euros y aseguró que el Concello sí asumirá íntegramente la indemnización a los trabajadores, cifrada en 314.000 euros.
Según el BNG, “a día de hoy los trabajadores despedidos aún no han visto un euro”. Estos impugnaron el ERE por vulneración de derechos fundamentales y el juicio está previsto para el 23 de marzo. “Ya veremos qué ocurre en caso de que la justicia determine la readmisión de los mismos”, apuntan.
El grupo municipal nacionalista también alertó sobre la situación actual del servicio de grúa. En este sentido, Seara afirmó que el presupuesto remitido por la empresa, cercano a 1,4 millones de euros, es “similar al que se pagaba por el servicio de la ORA y la grúa conjuntamente, 1,5 millones de euros”.
A su juicio, lo más preocupante es que el servicio se está prestando “con material obsoleto que resulta peligroso para la seguridad de los conductores, del resto de vehículos y de las personas que transitan por la calle”. Según denuncian, solo se están utilizando dos de las cuatro grúas disponibles y “no reúnen las condiciones exigibles para la prestación de este servicio”. Además, aseguran que durante la vigencia del contrato no se renovó ninguno de los vehículos, algunos con cerca de un millón de kilómetros.
En relación con la situación de la Avenida de Portugal tras conocerse la paralización de las obras, Seara instó al alcalde a adoptar “soluciones urgentes para poder terminar la obra cuanto antes”. “Que ponga encima de la mesa una solución que sea creíble y viable. Desde el BNG mostraremos nuestro apoyo para que dichas obras se retomen y, sobre todo, se finalicen lo antes posible. Puede contar con nosotros”, concluyó el portavoz nacionalista.