El BNG de Ourense acusa a Jácome de “dilapidar” casi 3 millones de euros en la compra de los “busitos”

El Grupo municipal nacionalista responsabiliza al alcalde de Ourense de “empecinarse” y de “dilapidar” casi 3 millones de euros en la compra de unos vehículos “ruinosos, que no cumplen con su cometido y que acumulan continuas averías y quejas de la vecindad y de las trabajadoras y trabajadores del Servicio”, por lo que anuncian la presentación de una moción para el Pleno de abril en la que pedirán su reprobación.
Desde el primer momento en que el alcalde Gonzalo Pérez Jácome propuso la compra directa por parte del Concello de una nueva flota de autobuses para el Servicio de transporte público, el Grupo municipal del BNG mostró sus dudas sobre si era la mejor fórmula posible. Estas dudas aumentaron y se convirtieron en rechazo cuando se conoció la tipología de los vehículos que se pretendían comprar.
El portavoz del BNG, Luís Seara, recuerda que “una vez superado el debate sobre la compra de los autobuses, con la que no coincidíamos pues considerábamos más adecuado incluirlos en el pliego de licitación del Servicio y en todo caso haber definido previamente el nuevo mapa de líneas para conocer las necesidades reales a cubrir, lo que nos llamó poderosamente la atención fue el modelo de vehículos escogidos”.
Seara afirma que “nunca cuestionamos los 10 buses eléctricos o los 15 diésel comprados a la empresa ourensana UNVI, pero sí los 15 'busitos', ya que todas las referencias que teníamos y las experiencias existentes en otros lugares con este tipo de vehículos ya eran de sobra conocidas y, por cierto, nada positivas”.
A pesar de las advertencias y dudas sobre la idoneidad y la calidad de los llamados “busitos”, Luís Seara afirma que “no sabemos por qué motivo, o sí, Jácome se empecinó en su compra, dilapidando casi 3 millones de euros de todas y todos en unos autobuses que son una auténtica estafa”.
Y es que desde su entrada en funcionamiento, en diciembre de 2023, son constantes las averías sufridas y relacionadas con fallos en las aperturas de las puertas, en el sistema de calefacción y aire acondicionado, en las rampas, en los paneles luminosos o en los acabados interiores, llegando al punto de desprenderse partes del mismo, “por no hablar de la escasa capacidad que tienen, lo que provoca que haya momentos en los que usuarias y usuarios tengan que quedarse en las paradas por falta de espacio”.
Lo más grave, los nacionalistas sostienen que “más de la mitad de los mismos se encuentran continuamente averiados y aparcados en una nave en Quintela, lo que supone un problema para la correcta prestación del servicio y para las arcas municipales en cuanto al pago de las reparaciones”.