El BNG de Ourense llama a la ciudadanía a movilizarse en defensa de la sanidad pública

El BNG ha animado a la sociedad ourensana a "apoyar de manera masiva la movilización nacional convocada por SOS Sanidade Pública el próximo 6 de abril a las 12.00 horas en Santiago de Compostela, que reclama más atención primaria, más atención hospitalaria y más sanidad pública ante la situación de deterioro y desmantelamiento causada por las políticas del Partido Popular, que ha normalizado esperas de más de diez días en atención primaria y ha dejado de invertir más de dos mil millones de euros en sanidad pública en 15 años".
La diputada nacionalista por Ourense, Noa Presas, insistió en que "Ourense es la parte del país que con más urgencia necesita que la Xunta del PP detenga el desmantelamiento de la sanidad, como demuestran las peores listas de espera hospitalaria, la situación del hospital Nóvoa Santos o la saturación de centros de salud como el de Mariñamansa o A Ponte".
Presas recordó que, "si un gallego espera de media 60 días por una consulta hospitalaria, un ourensano tiene que esperar 86,2 días, el peor dato de toda Galicia, con especialidades completamente colapsadas como oftalmología, donde la espera supera los 133 días y hay más de 9.718 personas aguardando". Añadió que "en Ourense, además de la saturación que existe en los centros de salud del resto del país, la situación es especialmente alarmante. En Mariñamansa o A Ponte vemos la falta de diálogo y planificación de la gerencia, como se refleja en el intento de dividir el actual Nóvoa Santos entre O Couto y el Centro de Especialidades".
El BNG denuncia que "esta imposición de la Xunta va en contra del criterio profesional de los sanitarios del centro, quienes están recogiendo firmas porque es técnicamente viable trasladar íntegramente a los profesionales y pacientes al Centro de Especialidades con una pequeña reforma, evitando la chapuza de sobrecargar O Couto duplicando su población".
Las nacionalistas recuerdan que "el PP lleva años aprovechando cada crisis para acelerar el deterioro de la sanidad pública, provocando una falta de profesionales que profundiza la precariedad del sistema. Esto tiene graves consecuencias para el derecho a la salud de la ciudadanía, con retrasos en el diagnóstico, listas de espera interminables y un personal sanitario al límite".
Insisten en que "las demoras para acceder a consultas, pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas siguen aumentando, sin que el Gobierno de la Xunta de Galicia contemple medidas urgentes para reducir las listas de espera. Esto no es casualidad. Por ejemplo, el 50 % del personal de enfermería o medicina de familia es temporal, con una falta de personal alarmante. La ratio de enfermeras en Galicia es de 5,13 por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de la media estatal (6,3) y de la europea (8,83), y la pediatría es otro de los servicios más afectados: en 201 municipios gallegos no hay servicio de pediatría".