El BNG denuncia que la Xunta cedió el Centro Integral de Lucha contra el Fuego de Toén para actividades privadas

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) denunció hoy el uso indebido del Centro Integral de Lucha contra el Fuego (CILL) de Toén, después de que la Xunta de Galicia reconociese que las instalaciones fueron cedidas para la práctica de juegos de combate con aire comprimido y bolas de pintura.
El diputado nacionalista Iago Tabarés consideró que la cesión constituye una “gestión ilegítima de los bienes públicos”, ya que se realizó “al margen de los procedimientos legalmente establecidos” y sin dar cuenta de quiénes fueron los beneficiarios ni de cuántas veces se produjeron estos usos.
El CILL fue inaugurado hace casi dos años tras una inversión de más de 4 millones de euros de fondos comunitarios. Su finalidad, según destacó en su día el presidente de la Xunta, era convertirse en un espacio de referencia en la formación de los bomberos forestales, tanto de Galicia como de otros países, incluyendo además aulas medioambientales para estudiantes.
Según recordó Tabarés, en las visitas parlamentarias al centro se informó de que las instalaciones podrían emplearse también puntualmente por unidades policiales, pero siempre con fines de entrenamiento y sin actividades de tiro, ya que el recinto no cuenta con espacios habilitados para ello.
El diputado del BNG insistió en que el centro debe destinarse únicamente a la formación y al servicio público para los que fue creado y reclamó que no se abra a usos privados “incompatibles con su naturaleza”.