El BNG exige la ejecución inmediata de la A-56 entre Ourense y Lugo

Los diputados del grupo provincial del Bloque Nacionalista Galego en la Diputación de Ourense, María Magaña y Xosé Manuel Puga, presentaron esta mañana una moción que defenderán en el próximo pleno de la Diputación para reclamar la ejecución completa de la autovía A-56 entre Ourense y Lugo.
Los nacionalistas destacan que se trata de una demanda histórica de las comarcas del interior y advierten que la falta de una vía de altas prestaciones entre ambas capitales “condena a la provincia al aislamiento, a la pérdida de oportunidades y al atraso económico”.
Por eso, con esta moción, el BNG busca el apoyo de la corporación para que la Diputación inste al Gobierno del Estado a terminar la A-56 como una autovía de altas prestaciones, no como un simple corredor. Además, piden que se apruebe de inmediato un calendario público, concreto y vinculante para la ejecución de los tramos pendientes, acompañado de las partidas necesarias en los Presupuestos Generales del Estado para garantizar su finalización en el menor plazo posible.
Los nacionalistas instan también a la Xunta a ejercer “una defensa firme y activa” de esta infraestructura y que la propia Diputación lidere una frente común con los ayuntamientos afectados para impulsar acciones conjuntas de reivindicación institucional y trasladar formalmente estos acuerdos a las administraciones competentes.
Puga recuerda que se trata de una reivindicación histórica que se arrastra desde hace más de dos décadas y que, en todo este tiempo, apenas se han ejecutado nueve de los 70 kilómetros prometidos, refiriéndose al tramo de La Barrela, que “ni es funcional ni resuelve la conexión real entre las dos ciudades”, a pesar de tratarse de una actuación comprometida con más de 500 millones de euros de inversión.
Insisten en que la A-56 no es “una cuestión de movilidad particular, sino una pieza clave para la vertebración interior de Galicia” y explican que la vía facilitará el transporte de mercancías, reducirá los costes logísticos, favorecerá la implantación de empresas, contribuirá a fijar población y garantizará el acceso a servicios públicos para la ciudadanía.
Además, critican la falta de inversiones en Ourense, que dicen “sigue dependiendo de la N-540, una carretera en un estado de conservación deficiente y con problemas recurrentes de seguridad vial que sufren a diario miles de personas usuarias”, mientras “otras áreas del país mejoraron notablemente sus conexiones en las últimas décadas”.
Los nacionalistas aprovecharon también para denunciar que la Variante Norte de Ourense, el punto llamado a ser el nudo estratégico de esta infraestructura, lleva casi dos años con obras prácticamente paralizadas, lo que, dicen, agrava aún más la falta de continuidad del proyecto.
Para los nacionalistas, el responsable de esta situación no es otro que el PP, y denuncian que durante el gobierno del Partido Popular en el Estado con Mariano Rajoy al frente, la autovía quedó “absolutamente congelada”, con años enteros sin avances ni máquinas trabajando. “Fue una etapa de abandono total del interior mientras se hablaba de vertebración territorial”, critica Puga, que destaca que desde su partido llevan años trasladando esta demanda en todas las instituciones.
No obstante, desde el BNG hacen un llamamiento al consenso del resto de fuerzas políticas y a la movilización institucional y social para convertir la A-56 en una causa común de la provincia. “Si todos decimos que es necesaria, es el momento de actuar. O damos un paso adelante ahora o seguiremos eternamente esperando”, sentencia Puga.