El BNG pide una auditoría de las instalaciones del CHUO tras una filtración en el edificio Cristal

Una avería en una conducción de agua provocó este lunes incidencias en el edificio Cristal del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), afectando a varias plantas del inmueble en el que se encuentra el servicio de cardiología. El problema obligó a actuar de inmediato para contener las filtraciones y permitir la recuperación progresiva de la actividad asistencial, que quedó restablecida a lo largo de la mañana tras la reparación de la tubería y las tareas de secado.
Este nuevo episodio, que se añade a los numerosos incidentes registrados en los últimos meses en el Materno, con varios derrumbes en los falsos techos, reaviva las críticas sobre el estado de las instalaciones hospitalarias, especialmente desde las filas nacionalistas. La diputada autonómica por Ourense, Noa Presas, anunció el registro de una serie de iniciativas en el Parlamento gallego para reclamar explicaciones y mayor transparencia por parte de la Xunta. Para la nacionalista, “es escandaloso que como si no fuera suficiente el colapso de Urgencias y la falta de camas en esta primera quincena de enero, en la que no está habiendo capacidad suficiente para atender la incidencia de enfermedades respiratorias, el Hospital de Ourense vuelva a ser protagonista de la actualidad por otra rotura de tuberías que afortunadamente no supuso daños personales”.
Presas recordó que no se trata de un hecho aislado y advirtió de que “la constante sucesión de incidencias de este tipo, como la rotura del mes de abril y las incidencias que tuvieron que llevar al cierre del Materno, provocan una enorme inseguridad en la ciudadanía”, por lo que el BNG insiste en la necesidad de realizar “una auditoría independiente sobre el estado de las instalaciones del Complejo Hospitalario” y de obtener “explicaciones concretas sobre esta última avería”.
La diputada también criticó la falta de información sobre el futuro de las infraestructuras sanitarias del área. Según señaló, “desde el BNG insistimos en tener acceso a los informes que recomendaron derribar el Hospital materno infantil ya que a día de hoy, casi un año después de la crisis de los derrumbes, esa información es ocultada a la ciudadanía al tiempo que no hay avances en el nuevo edificio de hospitalización que debía llevar un año terminado”.
Finalmente, Noa Presas aseguró que lo ocurrido este lunes es “otra vez la imagen de la precariedad de la situación del Área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras, más propia de unas instalaciones de posguerra que del siglo XXI”, recordando que este tipo de incidentes ya se produjeron en otras ocasiones.