El Club Deportivo Ourela, referente del patinaje artístico en Ourense

Por Raquel Pérez
El Club Deportivo Ourela, pionero del patinaje artístico en Ourense, continúa consolidando su crecimiento más de una década después de su fundación. Nacido en 2013 de la mano de Nuria y Lara Rives, el club dio un giro en 2019 con la llegada de la nueva directiva, encabezada por Eli Gómez.

Fue precisamente en esa etapa cuando se incorporaron al equipo Lía Araújo y Brais Cano. Ambos llevan varios años trabajando como entrenadores en las diferentes modalidades y, hace unas pocas semanas, lograron un resultado histórico en el Campeonato Gallego de Grupos Show de patinaje artístico, con la tercera posición para el cuarteto junior formado por Sofía Gómez, Sandra Gómez, Vega Mangana y Aldara Vázquez, un resultado que les abrió las puertas del Campeonato de España. Este logro se suma al de la patinadora Sandra Gómez, que obtuvo también la segunda plaza en el Campeonato de Preselecciones en la modalidad Solo Dance, lo que le dio el ascenso a Categoría Nacional de la modalidad de Danza y le permitirá participar en el Trofeo Xunta de Galicia y en el Campeonato Gallego.
Tanto Cano como Araújo se muestran extraordinariamente satisfechos con los últimos resultados, que confirman la proyección del club a nivel autonómico. “A nivel de competición este año estamos en un nivel muy bueno”, afirman ambos entrenadores, que destacan que la temporada está siendo especialmente intensa y muy positiva. En el caso del cuarteto, el objetivo en el Campeonato de España es claro: “que lo disfruten, porque es una oportunidad de oro que a lo mejor no se repite”. Además, insisten en que ningún resultado es fruto de la casualidad, sino del trabajo de las patinadoras. “Están ahí por méritos propios, nadie se lo regaló”, insiste Cano.
El club ya dio pasos importantes en sus primeros años, llegando incluso a competir en un Campeonato de España en 2016, aunque en aquel momento la actividad se centraba sobre todo en niveles autonómicos y de iniciación. Pero la diferencia, subraya el entrenador, fue que esta “fue la primera vez que las patinadoras se formaron en el Ourela, antes era una mezcla de deportistas de otros equipos”.
Tras varios cambios internos, con la llegada de Eli Gómez, Cano y Lía Araújo asumieron el mando técnico del club, manteniendo la participación en categorías regionales y consolidando el trabajo con los grupos. Además, en los últimos años, el club ha ido incorporando nuevas modalidades que, según cuenta Cano, “están muy en auge”. Para Lía Araújo, estos logros y el crecimiento del club se deben al esfuerzo de las propias deportistas. “Mucho recae en el peso de las niñas que llevaban años queriendo competir en primera y lo consiguieron a través de todo el esfuerzo y dedicación”, afirma la entrenadora.

PASIÓN POR EL PATINAJE
Tanto Cano como Araújo llegaron al club tras iniciar sus carreras en otros lugares, aunque ambos comparten una larga trayectoria en el patinaje. Araújo, por su parte, empezó a patinar con apenas tres años en el Club Patín O Porriño, donde se formó en la modalidad libre desde la infancia hasta la adolescencia. Años después, ya como estudiante en Ourense, recibió la llamada de quien había sido su primera entrenadora. “Me vine a estudiar aquí y en segundo de carrera me llamó porque la otra entrenadora lo había dejado”, recuerda. Lo que comenzó como una ayuda puntual acabó convirtiéndose en su dedicación principal. “Empecé a dar clases y al año siguiente ya entrenaba a todo el club”, cuenta.
El recorrido de Cano también comenzó de forma temprana, influido por su hermana mayor, que patinaba en Bergondo. Tras iniciarse en la modalidad libre y pasar por el club Alquimia de Carral, fue ampliando su experiencia hacia parejas y danza, disciplinas en las que logró subir al podio en campeonatos de España y de Europa. “Después dejé libre y entré en grupos show”, explica. Su llegada a Ourense siguió un patrón similar al de su compañera. Una llamada de la antigua entrenadora, que conocía su entorno, le abrió las puertas del club.
REFERENTES EN LA PROVINCIA
Desde la llegada de ambos y con la nueva presidenta al frente, el club ha experimentado un aumento en el número de patinadoras, especialmente en iniciación. “Los grupos han crecido bastante”, señala Araújo, que explica que actualmente cuentan con cuatro grupos de niños y niñas que empiezan a patinar. “Abrimos un grupo nuevo de iniciación, tenemos los grupos completos y también nos ofrecieron ser entrenadores en la Escuela Deportiva del Paco Paz, que está llena”, continúa Cano, que coincide en afirmar que la demanda no ha dejado de aumentar.

Ambos entrenadores celebran este aumento de patinadores y patinadoras, no solo en la evolución positiva de los resultados deportivos del club, sino porque, además, va acompañado de una mayor presencia social del deporte. “Ahora creo que se ha hecho más visible”, asegura Araújo. Y es que, pese al crecimiento del club, el patinaje artístico sigue teniendo una presencia limitada en la provincia. En Ourense solo existen tres clubs de patinaje, dos de ellos en la ciudad, una cifra muy inferior a la de otras zonas como Vigo, donde “hay muchísimos clubs llenos de niños”. El Ourela es, además, el único que practica patinaje artístico sobre ruedas tradicionales en la ciudad, frente a otras modalidades como el patinaje en línea.
Esta situación, explica Cano, genera ciertas dificultades competitivas y organizativas. “Estamos solos en las provinciales y muchas veces quedamos a merced de lo que hagan otros clubs”. Aun así, el club continúa trabajando para impulsar el patinaje en Ourense, apoyándose en una base cada vez más amplia y en una generación de deportistas que ya empieza a recoger los frutos de años de esfuerzo.
Pero el trabajo del club, señalan ambos, no se centra únicamente en la competición. “Aquí aprenden valores muy importantes que van a usar el resto de su vida, como disciplina, compromiso, compañerismo y organización”, señala Araújo. Por su parte, afirma Cano, “a los resultados no solo se llega con talento, sino con mucho trabajo”, y subraya la importancia de aprender a gestionar los errores y los fracasos desde pequeños. “Me gusta inculcarles vencer el miedo a fallar. Si no lo intentas, seguro que no te sale. Es importante aprender a tolerar la frustración, ya que no siempre se alcanzan los objetivos”.

DERRIBANDO LOS ESTEREOTIPOS
El patinaje artístico sigue arrastrando ciertos estereotipos de género, una realidad que ambos entrenadores conocen bien. “Es muy importante recalcar que no solo las chicas están presentes en este deporte”, señala Lía Araújo, que valora muy positivamente que en el club haya, además de Cano, otro entrenador masculino. Además, destaca la presencia creciente de niños en las escuelas deportivas y grupos de iniciación y, en este sentido, insiste la entrenadora: “es muy importante que no se sientan juzgados”.
Por su parte, Cano reconoce que esos prejuicios existen sobre todo fuera del entorno del patinaje. “Dentro de la comunidad no tanto, pero fuera sí está esa idea”, explica. En su caso personal, asegura haber contado siempre con apoyo, especialmente por parte de su familia, aunque admite que no es la situación de todos. Con todo, celebra que “cada vez más se está abriendo la barrera de que los deportes ya no tienen etiquetas”. En ese proceso, el entrenador agradece el impacto del patinaje sobre hielo como elemento que está ayudando a normalizar la presencia masculina y lanza un mensaje claro: “da igual que seas chico o chica, lo importante es que te guste lo que haces”.