El Club Ximnasia Burgas: más de tres décadas de gimnasia de élite

Con casi cuatro décadas dedicadas a la gimnasia, Isaura Hermida ha convertido al Club Ximnasia Burgas en un referente a nivel nacional, gracias a sus años de preparación tanto a nivel personal como en su faceta de presidenta y entrenadora de este club que, desde sus orígenes, nunca ha dejado de estar presente en competiciones de máximo nivel.
Isaura está desde el principio en este proyecto deportivo que ha entrenado a cientos de niños y niñas, muchos de ellos destacados gimnastas con podios nacionales e internacionales. “Yo comencé en la gimnasia siendo niña. Era asmática y muy hiperactiva, y mi médico me recomendó hacer deporte para canalizar la energía”, explica. Formada en el Club 2000 de Ourense, exploró todas las modalidades, aunque su especialidad fue el trampolín. “Me gusta tocar todas las disciplinas, conocerlas todas”. Así, con mucha dedicación, en 1987 pasó a convertirse en entrenadora. Un año después, sus primeros gimnastas ya compitieron en una Copa Diputación.
El Club Ximnasia Burgas nació oficialmente, tal y como lo conocemos hoy, en 1990, aunque su trayectoria comenzó unos años antes como Escola Federación, dependiente de la Federación Gallega. A partir de su creación como club independiente, empezó a participar en competiciones nacionales y a ganar sus primeras medallas. A partir de ahí, nunca dejó de hacerlo. Y es que, como relata su presidenta, no ha habido un solo año en el que sus gimnastas no hayan conseguido podios a nivel autonómico, nacional e incluso internacional.

“Siempre hubo representantes del club Ximnasia Burgas en las selecciones nacionales”
“En 1988 fue nuestra primera competición con gimnastas en la Copa Diputación. En 1989 llevamos al primer gimnasta a un campeonato nacional, y en 1990 tuvimos nuestra primera campeona de España: Transi Prieto, en trampolín, con apenas 10 años.” Desde entonces, el club ha mantenido una presencia constante en las selecciones nacionales. “En 1992 tuvimos al primer gimnasta seleccionado para la selección española júnior de trampolín. Desde entonces, siempre hubo representantes del club Ximnasia Burgas en las selecciones nacionales”.
Pero el club también ha logrado grandes resultados a nivel nacional. Entre ellos destacan gimnastas como Miguel Vicente, quien llegó a competir en cinco olimpiadas puntuadas y es miembro de la FIG (Federación Internacional de Gimnasia), Yael Campelo, campeona de Europa júnior en doble mini-tramp, o Daniel Pérez, campeón de España y récord del mundo en trampolín. “Tengo un montón de gimnastas que han sido campeones de Europa, campeones del mundo, terceros de Europa, terceros del mundo… un récord del mundo femenino en el mundial de dificultad en los World Games 2025 con Melania Rodríguez… El nivel es muy alto”.
Además, en 2005 creó junto a Pablo Hinójar el Ximnasia Pontevedra, ampliando las posibilidades de entrenamiento y permitiendo que las mejores gimnastas de Burgas entrenen allí, como Melania Rodríguez, Marta López y Lucía Rodríguez, las únicas gimnastas gallegas convocadas para representar a España en el Campeonato de Europa.
“El deporte no entiende de género”
A pesar de todos estos logros, Hermida reconoce que la cuestión de género y la discriminación por ser mujer han estado siempre presentes en su carrera. “Cuando empecé con mis primeras generaciones, allá por el año 92, en un Campeonato de España en Barcelona llegué al hotel y preguntaron quién era el responsable. Era yo, claro. No creían que yo fuese la responsable de todo el equipo. Los niños mayores me sacaban una cabeza, ¡y yo era la jefa! Como esta, muchas otras”, cuenta.
Además, habla sobre los prejuicios que rodean este deporte como tantos otros, sobre todo en la gimnasia deportiva. “Cuando son pequeños igual tenemos 15 chicas y 5 chicos… Sin embargo, cuando van creciendo, la balanza se invierte porque es una modalidad que siempre se consideró de hombres”. Pero el deporte, insiste, “no entiende de género”. “Yo siento a mis niños y niñas todas las semanas y les echo un sermón”, comenta entre risas, reconociendo que su labor como entrenadora va mucho más allá de llevar a sus gimnastas a lo más alto de un podio.

“Quiero niñas y niños felices”
Los éxitos del Club Burgas se deben, por un lado, al trabajo constante y a la formación continua de entrenadores y gimnastas. En este sentido, Isaura Hermida está titulada en todas las modalidades gimnásticas reconocidas en España y fue de las primeras mujeres en titularse en artística masculina. Por sus manos han pasado cientos de gimnastas. “Ahora mismo y desde hace muchísimos años en el Pazo de los Deportes Paco Paz muevo alrededor de 100 gimnastas del club en solo dos horas”, explica la presidenta del club, que no tiene más que palabras de agradecimiento para los responsables de esta instalación deportiva por cederle el espacio.
Pero además se muestra muy consciente de moderar la intensidad y de adaptar los entrenamientos a las necesidades de sus gimnastas. “Si se presiona demasiado a los niños obligándolos a entrenar a diario, también se cansan antes, es evidente. Prefiero aprovechar menos días y que tengan días libres, incluso con los de alto nivel, porque son niños que empiezan muy pequeños y cuando llega la adolescencia necesitan tiempo para explorar su mundo”.
Además, se muestra partidaria de animar a sus gimnastas a compaginar este deporte con otras actividades, adaptando los entrenamientos siempre que sea posible para que puedan mantener ambas cosas. “Siempre que puedan compaginar, no les prohíbo hacer otras cosas que les gusten; es más, lo recomiendo. Los niños necesitan probar, experimentar y equivocarse, y eso les enriquece”. Además, para la presidenta del Burgas, la combinación de varias actividades les da un valor añadido a sus gimnastas. “Aprenden a organizarse. Si están, como digo yo, enganchados al deporte, acaban siendo capaces de cursar sus carreras universitarias y al mismo tiempo entrenar y competir a nivel nacional, como es el caso de muchas de nuestras chicas”.

“Yo quiero gimnastas felices, que vienen a hacer un deporte porque les encanta. Si siendo feliz ganas, genial; si quedas último también, porque vas a aprender. Siempre les digo: que nadie os quite esa felicidad”, destaca la presidenta del Ximnasia Burgas, que se muestra orgullosa de sus gimnastas tanto a nivel deportivo como personal. “Nos felicitan en restaurantes cuando viajamos con más de 40 niños por lo bien que se comportan. Les damos ejemplo, representamos a una entidad deportiva, y eso es muy importante”.
“La gimnasia te aporta mucho más de lo que te quita”
Eso sí, también advierte de las dificultades de un deporte que “no es para todos”. “La gimnasia en concreto tiene que gustarte mucho, porque además de estar en forma físicamente, tienes que estar muy en forma. Hay un control postural importantísimo… no todo el mundo puede hacer gimnasia”, aunque asegura que es un deporte que “aporta mucho más de lo que quita. Aquí se hacen amistades que no existen en otros ámbitos de la vida”.
“Te ayuda a organizarte, a despejarte, a tener amistades, a ver otros ejemplos en tu propio club y en otros clubes, a relacionarte con gente muy distinta, de diferentes comunidades, de diferentes provincias e incluso, si vas a más nivel, de diferentes países; ves cómo funcionan otros países, enriquecen los viajes, aprendes desde muy pequeña”, explica sobre las ventajas de pertenecer a un club como el Burgas. “Yo quiero niños y niñas felices, que vienen a hacer un deporte porque les encanta y que sean felices cuando salen a una pista. Eso es lo más importante”.