El Concello de Ourense aprueba la Cuenta General de 2024

La Comisión Especial de Cuentas del Concello de Ourense aprobó esta mañana la Cuenta General de 2024, una situación que desde el grupo municipal del PSdeG consideran que evidencia la falta de gestión del ejecutivo de Pérez Jácome.
Las cuentas aprobadas hoy, alertan las socialistas, describen contratos vencidos, servicios precarios y riesgos sin prever. Hechos que, dicen, “no solo no se corrigieron, sino que continúan exactamente igual”.
Para las ediles, “una ciudad que vive permanentemente en el pasado difícilmente puede avanzar”, por lo que consideran especialmente grave el retraso de dos años en aprobar las cuentas. Además, señalan que esto evidencia “una realidad preocupante: el Concello de Ourense no tiene un problema de dinero, tiene un problema de gestión”.
“Con más de 106,7 millones de euros de ingresos, sin deuda viva y con más de 3,6 millones en intereses de depósitos, el ejecutivo local mantiene en situación de precariedad los principales contratos estructurales de la ciudad”, advierte la socialista María Fernández, que explica que, tal como recoge expresamente la propia Memoria, servicios esenciales como el transporte urbano (vencido desde 2015), el agua y saneamiento (vencido desde 2018), o la limpieza viaria continúan funcionando sin contrato vigente. “A todo ello debemos sumar la actual suspensión del contrato de la ORA con una liquidación millonaria y sin alternativa para el caos de tráfico generado ni apoyo local a los trabajadores del servicio que llevan casi dos meses esperando. Esto significa que Ourense lleva años manteniendo servicios básicos en una situación jurídica irregular”, destaca la edil.
Para Fernández Ojea la situación resulta especialmente grave por el hecho de que el propio Concello reconoce que la situación puede generar consecuencias económicas. Sin embargo, denuncia la socialista, el ejecutivo de Jácome “decide no prever ni un euro para afrontarlas, como ya tuvimos ocasión de comprobar este año con los reconocimientos extrajudiciales de las empresas concesionarias del servicio de limpieza y recogida de basura y del agua. Esta forma de actuar supone trasladar los riesgos a la ciudadanía y arrastrarlos en el futuro”.
Así las cosas, desde el grupo municipal socialista consideran que la Cuenta General 2024 deja claro que Ourense no tiene un problema económico, tiene un problema político. “Hay dinero, pero no hay rumbo. No se puede gobernar una ciudad con contratos caducados y sin prever los riesgos que ello implica. Llegamos tarde a la contabilidad y llegamos tarde a la gestión”, subrayan.
Además, recuerdan que el ejecutivo local lleva años presumiendo de no tener deuda. Sin embargo, advierten de que “la ausencia de deuda no puede convertirse en una coartada para la inacción” y recuerdan que “tener dinero en el banco mientras los contratos caducan y la ciudad funciona en provisionalidad permanente no es prudencia financiera, es falta de planificación”.