El Concello de Ourense pide retomar el diseño inicial del proyecto para conectar la N-525 y la Avenida de Zamora

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Califican de “descafeinada” la formulación de la Xunta de Galicia, que “no responde a las necesidades de la ciudad ni respeta el plan urbanístico”
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Proyecto Avenida de Zamora
10 Mar 2025

El gobierno municipal del Concello de Ourense rechaza el “descafeinado” proyecto redactado por la Xunta de Galicia para conectar la Nacional 525 con la Avenida de Zamora. El servicio de Urbanismo ha recibido estos días para informe la nueva propuesta realizada por el gobierno autonómico, que difiere y recorta sustancialmente la que estaba acordada previamente para esta vía.

El nuevo diseño “padece graves deficiencias, no se adapta a la planificación urbanística, recorta el número de carriles y no llega, como estaba acordado, hasta el Complejo Hospitalario”, asegura el Gobierno municipal, que insta a la Xunta a retomar el diseño inicial. Argumentan que el nuevo proyecto de la Xunta “no respeta las previsiones de trazado general y planta del nuevo plan general de urbanismo en tramitación, de los que la Xunta tiene amplio conocimiento, y que el Concello siempre ha defendido”.

Además, la sección prevista en los estudios es, para el Concello, claramente disfuncional: “sería una especie de carretera de doble sentido, que resulta insuficiente para absorber el tráfico de entrada a la ciudad. Supondrá atascos y problemas de circulación que afectarán a vehículos de emergencia, especialmente las ambulancias que se dirijan al Complejo Hospitalario”.

También advierten que “los estudios previos no tienen en cuenta la orografía del terreno ni la protección patrimonial del Camino Romano; no resuelve la accesibilidad a los equipamientos dotacionales docentes y asistenciales existentes en su trazado ni atiende a los viarios preexistentes”. Además, añaden que “afecta de forma significativa a los futuros desarrollos urbanísticos previstos, muy especialmente al sector de suelo urbanizable SU 26 del nuevo plan general, dado que invade espacios previstos para dotaciones públicas y las futuras parcelas edificables y no respeta los documentos ya redactados y aprobados por el Concello”.

Todo esto lo convierte “en una especie de vía provisional que tendrá que ser sustituida en el futuro, a medida que se vayan desarrollando las actuaciones de urbanización y edificación en las dos márgenes, por una vía definitiva adaptada a las previsiones de la formulación general. Esto pone de manifiesto un inadecuado uso de los fondos públicos, porque gran parte de lo que se construya tendrá que ser demolido o readaptado en el futuro”.

Acuerdo plenario

El trazado de este proyecto fue objeto de un acuerdo en el pleno ordinario del mes de enero: Instar a la Xunta de Galicia a la ejecución total de la vía de conexión entre la N-525 y el barrio de Barrocás que figura en el PXOM de 2013, actualmente en trámite, y cuyo objetivo es la mejora de los accesos al Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) y la descongestión del tráfico en las calles Marcelo Macías y Ramón Puga.

El acuerdo fue aprobado por el Pleno del Concello, con dieciocho votos a favor del Grupo Municipal de Democracia Ourensana, del Grupo Municipal Socialista y del Grupo Municipal del Bloque Nacionalista Galego, y siete abstenciones del Grupo Municipal del Partido Popular.

“La última afrenta para con Ourense”, asegura el alcalde

El alcalde denuncia que “estamos ante la última afrenta para con Ourense, donde los proyectos de la Xunta siempre se revisan a la baja y de espaldas a la ciudadanía”. Asegura que “la serie de actuaciones que han quedado lejos de las expectativas de los ourensanos es larga”, y cita “la interminable renovación del Complejo Hospitalario, mientras que en otras ciudades se han ejecutado rápidamente hospitales totalmente nuevos; la reforma de la avenida Otero Pedraio, desatendiendo la demanda ciudadana de soterrar un tramo como se hace en otras ciudades; la decepcionante estación de autobuses, más aún si se compara con la de Santiago, por ejemplo; actuaciones en sendas peatonales que no fueron consensuadas ni con el Concello ni con la vecindad; obras como las de la avenida Marcelo Macías llenas de polémica, la intervención en el estadio del Couto, que es propiedad de la Xunta, con una inversión muy inferior a la que la Xunta ejecutó en Lugo en un estadio que ni es suyo ni lo necesitaba tanto, o la construcción de su edificio administrativo en las Lagoas, que no arranca”.

Concluye Pérez Jácome que “llueve sobre mojado. Estamos ante una larga serie de afrentas y agravios comparativos, a los que hoy tenemos que añadir uno más, en este caso muy grave porque afecta de lleno a un importante y sensible eje de la movilidad de la ciudad. Duele mucho ver cómo se condena a Ourense a actuaciones low cost y se le niega algo tan importante como dotar de doble carril por sentido a una vía estratégica, mientras vemos que en otras ciudades se hacen circunvalaciones de hasta cuatro carriles por sentido”.

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