Elvira Carregado: "Para mí, es un honor y una responsabilidad estar al frente de la Fundación Vicente Risco"

Por Raquel Pérez

La Fundación Vicente Risco de Allariz renovó, hace apenas una semana, su junta directiva. Elvira Carregado Pazos, hasta ahora tesorera y vinculada desde hace años al Patronato de la Fundación, donde ocupó distintos cargos, asumió el puesto de presidenta. Afronta esta nueva etapa con el claro objetivo de dar continuidad al legado de Vicente y Antón Risco. La acompañan en esta responsabilidad José Fernández, como vicepresidente; Isabel Mociño, como secretaria; y Xosé Manuel Firvida, como tesorero.
Sobre su nuevo cargo, Carregado explica que esta no fue una decisión repentina, sino una forma de dar continuidad a sus muchos años de vinculación con la Fundación. "Pensamos que todos los miembros del Patronato debemos asumir responsabilidades. En mi caso, llevaba muchos años en la Fundación y, tras haber sido tesorera, este paso parecía natural, no fue por nada especial".
Un objetivo claro: actualizar el legado de Risco
Su misión al frente de la Fundación es clara: "mantener la continuidad del trabajo realizado hasta ahora". El objetivo final, explica, "siempre ha sido el mismo". "Lo que queremos es traer el legado de Vicente Risco al siglo XXI, darle una lectura actual, no solo actualizándolo, sino poniéndolo en el contexto del siglo actual para que todos puedan disfrutar de su legado".
Carregado destaca que lo fundamental es dar continuidad a las líneas de trabajo establecidas. "La anterior presidenta, Celia Pereira, ya había marcado el camino que queremos seguir, igual que lo hizo en su momento Luís Martínez Risco. La idea es mantener lo que veníamos haciendo antes, pero también aportar nuestra propia impronta, no solo la mía, sino la de toda la directiva. Cada uno de nosotros tiene su especialidad y su perspectiva. Además, estamos en contacto con la Universidad de A Coruña para algunos cursos, y eso seguramente se notará".
La creación de una colección museográfica
Entre las prioridades a corto plazo, destaca la intención de convertir la Fundación en una colección museográfica, una figura legalmente reconocida por la ley de museos que permitirá preservar y difundir mejor el legado de Vicente Risco.
"Estamos ultimando la documentación para conseguir esta denominación. Es un proceso que llevamos tiempo preparando y que permitirá que los fondos que tenemos, tanto artísticos como documentales, se gestionen y exhiban de forma más adecuada", señala. "Estoy convencida de que la creación de la colección museográfica será un punto de inflexión muy importante para la Fundación, aunque esta no será absorbida por la colección museográfica, sino que ambas coexistirán y trabajarán de forma complementaria". Destaca además que "es un año muy especial para lograrlo", ya que en 2025 la Fundación celebra su 30 aniversario.
Un año de celebraciones y colaboraciones
Este año también es especialmente significativo para la Fundación, ya que coincide con el centenario del nacimiento de Virxilio, amigo personal de Risco y uno de los padrinos de la institución. Para conmemorar esta fecha y honrar el legado del artista, tal y como explica la presidenta, se está preparando una gran exposición con más de 100 dibujos inéditos del creador. La muestra no solo rinde homenaje a su figura, sino que también permitirá visibilizar el rico patrimonio que custodia la institución.
"Además, este año también está marcado por la declaración del 'Año Castelado' por parte del Parlamento de Galicia", apunta Carregado. En este contexto, la Fundación Vicente Risco organizará una exposición dedicada a los fondos relacionados con Ramón Otero Pedrayo, fortaleciendo los lazos con otras instituciones culturales gallegas.
"Tenemos muy buena relación con la Fundación Castelado y estamos en contacto con su presidente para organizar unas jornadas conjuntas a finales de año", adelanta Carregado. "Al igual que había una hermandad entre los fundadores, ahora también existe esa hermandad entre las fundaciones".

Visibilizar el patrimonio
De cara al futuro, Elvira Carregado tiene claro que la Fundación debe seguir ampliando su alcance y público. "Queremos llegar a más gente, no solo a quienes tienen interés en la literatura o el pensamiento político, sino también a quienes se sienten atraídos por el arte, la etnografía o el periodismo. Por ejemplo, uno de los proyectos en los que estamos trabajando es una exposición sobre Risco como pedagogo", explica.
Una de las prioridades será visibilizar los fondos que, hasta ahora, permanecen guardados y fuera del alcance del público general. "Aunque tenemos buena parte del material digitalizado y accesible para investigadores, creemos que es fundamental que el público pueda conocerlo de primera mano. Eso es algo que queremos cambiar, porque sería una pérdida no mostrar todo lo que tenemos".
Para lograr estos objetivos, el Patronato ha decidido reactivar los grupos de trabajo, una fórmula que ya funcionó en el pasado y que permitirá a los miembros de la Fundación aportar sus conocimientos y habilidades específicas a las distintas áreas.
A pesar de los retos que supone asumir la presidencia, Carregado no pierde de vista la responsabilidad que implica continuar el trabajo iniciado hace tres décadas.
"Para mí, es un honor y una responsabilidad estar al frente de la Fundación. No soy la más especialista en Risco de los miembros, pero llevo años comprometida con su legado y ahora me toca desempeñar un papel más institucional. Estoy convencida de que, con el trabajo conjunto del Patronato, conseguiremos impulsar la Fundación en la dirección correcta", concluye.