La oposición vuelve a tumbar la ordenanza de As Burgas propuesta por el Concello

Nuevo revés para el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, tras el pleno celebrado esta mañana, en el que el Gobierno municipal pretendía desbloquear la ordenanza de la piscina termal de As Burgas, cerrada desde hace seis años y sin fecha prevista de apertura. PP, PSOE y BNG rechazaron la propuesta del ejecutivo al considerar que supone un “tarifazo” a uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad y que siempre fue de carácter público.
Además, la oposición criticó con dureza que el equipo de Gobierno haya llevado la ordenanza a pleno sin debate previo sobre el termalismo de la ciudad, así como la falta de claridad del documento, en el que no se incluye la situación del centro de interpretación ni de dos apartamentos turísticos, sino que únicamente trata sobre la piscina.
Lo más criticado por todos los grupos municipales es el precio que el alcalde pretende cobrar a todos los usuarios, sean residentes o turistas. La ordenanza contempla una tarifa de 7 euros para poder acceder a la piscina, superior incluso a los espacios termales de Outariz y A Chavasqueira, con más vasos, mayores instalaciones e inversiones muy superiores para su puesta en funcionamiento y que, según apuntaron desde el Partido Popular, están amortizando dichas inversiones.
Por su parte, desde el Grupo Municipal Socialista califican la medida como un “tarifazo injusto” que perjudica directamente a la vecindad. La edil socialista, Alba Iglesias, denuncia que la intención de Jácome es “ponerle precio a algo que siempre fue de la gente de Ourense”, convirtiendo un espacio público e identitario en un producto turístico de pago. “No vamos a apoyar que las vecinas y vecinos tengan que pagar siete euros por acceder a As Burgas, lo mismo que un turista, cuando este es un símbolo de la ciudad y un derecho colectivo”, señaló Iglesias durante el debate.
Los socialistas consideran que la medida responde más a una estrategia de recaudación que a una verdadera apuesta por el termalismo público y que la intención del alcalde es “transformar un recurso público en un negocio, siguiendo una dinámica de privatización encubierta de los servicios municipales”. Además, subrayan que el propio expediente reconoce que la mayoría de las personas usuarias serán residentes, por lo que la medida supone “cobrar principalmente a la gente de aquí”. En este sentido, alertan de que el precio propuesto reducirá el acceso y uso de la instalación por parte de la ciudadanía.
Las y los socialistas también cuestionan la justificación económica de la tasa, recordando que se trata de una instalación con bajos costes de mantenimiento, al no requerir gasto en agua ni grandes consumos energéticos. “No hay deuda ni costes elevados que justifiquen este sablazo”, apuntaron los socialistas, que reprochan al regidor que “si quiere apostar por el turismo, que no sea a costa de hacer pagar a la vecindad por lo que siempre fue suyo”.