Mariel Sancho, presidenta de Ecos de Moura: “El rural necesita mujeres visibles y con voz”

Recientemente galardonada en los Premios Mujer Rural, Ecos de Moura busca impulsar el territorio mientras fomenta valores de comunidad, sororidad y apoyo mutuo, poniendo a las mujeres en el lugar que les corresponde como motor vivo del rural
ecos-de-moura-1
8 Mar 2026

Por Raquel Pérez

Nacida en el año 2024 en Nogueira de Ramuín, la Asociación Ecos de Moura comenzó su andadura gracias a un grupo de mujeres de la parroquia de San Xoán de Moura que decidieron organizarse para activar el territorio. Este 2026, con apenas dos años de historia, lograron ser reconocidas con el Premio a la Mujer Rural.

Mariel Sancho, su presidenta, nos habla de los proyectos que desarrollan desde esta asociación que busca impulsar el territorio mientras fomenta valores de comunidad, sororidad y apoyo mutuo, poniendo a las mujeres en el lugar que les corresponde como motor vivo del rural.

¿Cómo surgió la idea de crear la asociación?

La asociación nace de una necesidad muy real: varias mujeres del pueblo sentíamos que había que dar un paso al frente y dejar de esperar a que las cosas pasaran. Queríamos organizarnos, liderar y activar nuestro territorio. En ese momento también supimos que existía la posibilidad de optar a una ayuda de la Fundación Biodiversidad en colaboración con el Ayuntamiento para desarrollar BioNogueira. Esa oportunidad nos hizo ver que no solo teníamos ilusión, sino también una vía real para convertir nuestras ideas en un proyecto sólido. Fue el impulso definitivo.

Así nació Asociación de Mulleres Rurais Ecos de Moura: desde la convicción, la responsabilidad y el amor profundo por nuestro rural.

¿Cuántas personas formáis parte de la asociación en este momento?

En este momento somos aproximadamente 50 mujeres socias. Y es un número enorme si tenemos en cuenta que nuestro pueblo, es muy poco poblado y que en todo el ayuntamiento apenas somos unos 2.000 habitantes. Para mí, ese dato no es solo una cifra. Es un símbolo de compromiso. Significa que cuando se crea un espacio auténtico, las mujeres responden.

¿Cuál es vuestro principal objetivo?

Nuestro objetivo es dignificar el papel de la mujer en el rural y generar oportunidades reales aquí, sin tener que marcharnos para desarrollarnos personal o profesionalmente. Queremos un rural vivo, estructurado, con proyectos serios y con mujeres formando parte de las decisiones.

¿De dónde viene el nombre “Ecos da Moura”?

El nombre tiene mucha identidad. Nuestra parroquia es San Xoán de Moura, y queríamos que el nombre nos representara profundamente. Las socias más jóvenes propusieron varias ideas y lo decidimos en votación colectiva. “Ecos de Moura” fue el nombre elegido. Para mí eso ya dice mucho: participación, escucha y decisión conjunta. “Ecos” porque somos continuidad; “Moura” porque es territorio, historia y raíz. Somos la resonancia de lo que fuimos y lo que queremos ser.

De lo logrado hasta ahora ¿Cuáles dirías que han sido los proyectos más destacados?

Uno de los proyectos más importantes ha sido nuestra implicación en BioNogueira, con la recuperación del bosque envejecido y el castaño tradicional, generando empleo y conciencia ambiental.

Pero también destacaría algo que nos define mucho, que es nuestro cronograma anual de actividades. Tenemos una programación cultural viva que incluye actividades musicales, literarias, talleres de manualidades que luego vendemos en la feria de nuestro ayuntamiento, propuestas culinarias, encuentros navideños y acciones comunitarias durante todo el año. No somos una asociación puntual; somos una asociación activa, estructurada y constante.

¿Qué papel juegan las mujeres en el rural?

Las mujeres en el rural han sido históricamente el sostén invisible. Han trabajado la tierra, han criado, han cuidado y han transmitido cultura. Hoy, además, lideran proyectos, emprenden y generan economía. El rural necesita mujeres visibles y con voz. No como apoyo silencioso, sino como motor.

¿Cómo crees que contribuye la asociación a mejorar la vida de las mujeres en el rural?

Contribuimos creando red, y eso es fundamental. Cuando una mujer siente respaldo, cambia su forma de posicionarse en el mundo. En nuestra asociación se vive algo muy importante: la sororidad. No como una palabra teórica, sino como una práctica real. Nos apoyamos, nos recomendamos, nos escuchamos y nos sostenemos. Esa complicidad femenina transforma mucho más de lo que parece.

¿Qué tipo de actividades lleváis a cabo para fomentar la participación de las vecinas?

Fomentamos la participación creando espacios atractivos y diversos, como talleres creativos, encuentros culturales, actividades vinculadas al patrimonio natural, celebraciones simbólicas y propuestas donde cada mujer puede aportar lo que sabe hacer. Nuestro calendario anual está pensado para que siempre haya un motivo para reunirse: desde actividades artesanales hasta iniciativas culinarias o culturales. Lo importante no es solo la actividad en sí, sino el espacio de encuentro que se genera alrededor.

¿Cómo es la involucración de las más jóvenes en este tipo de proyectos? ¿Hay interés?

Sí, hay interés. Las jóvenes quieren participar cuando sienten que su opinión cuenta. De hecho, el propio nombre de la asociación salió de propuestas de las socias más jóvenes. Cuando se les da responsabilidad real, responden con creatividad y compromiso.

¿Cómo valoras la evolución de Ecos da Moura desde su creación?

La evolución ha sido muy sólida. Hemos pasado de ser una iniciativa incipiente a convertirnos en una asociación reconocida y premiada. Pero lo más importante es que hemos ganado confianza colectiva. Ahora sabemos que somos capaces de organizar, gestionar y ejecutar proyectos con impacto.

Recientemente fuisteis premiadas en los Premios Mujer Rural, ¿qué supone para vuestra asociación un reconocimiento como este?

Supone visibilidad y responsabilidad. No lo siento como un logro individual, sino como un reconocimiento al trabajo colectivo de muchas mujeres que llevan años sosteniendo el rural. Este premio nos impulsa, pero también nos compromete a seguir trabajando con coherencia.

¿Qué mensaje buscáis transmitir desde la asociación?

Que el rural es oportunidad. Que las mujeres no queremos estar ni por encima ni por debajo de nadie, sino en nuestro lugar. Que cuando las mujeres se organizan desde el respeto, la capacidad y la sororidad, el territorio cambia.

¿Algún proyecto en mente?

Sí, y muchos. Ya tenemos proyectado nuestro calendario de actividades 2026, que abrirá como cada año con el Día Internacional de la Mujer. Este Viernes Santo queremos organizar un Vía Crucis al aire libre alrededor del pueblo, artesanal, musical y reflexivo, con las manos de las mujeres al servicio de este acontecimiento. También estamos preparando un stand itinerante para participar en distintos eventos y dar a conocer nuestra asociación, nuestro ayuntamiento y a nuestros productores locales, apoyándonos mutuamente.

Además, estamos elaborando un proyecto de cultivos ecológicos para consumo de proximidad y trabajando en nuestro propio Plan de Igualdad. Nuestro horizonte es claro: estructura, sostenibilidad y futuro.

0.11947107315063