“Pedimos un aumento salarial y mejores condiciones laborales”

Ourense se encamina hacia una huelga de basuras que tiene previsto comenzar el próximo sábado, 1 de marzo, coincidiendo con el día grande del Entroido en la ciudad. Así lo acordaron la pasada semana los trabajadores de Ecourense, la empresa concesionaria del servicio de recogida de basura y limpieza viaria en el Concello de Ourense, para exigir un convenio colectivo justo, después de 14 meses con los salarios congelados.
“Pedimos un aumento salarial y mejora de las condiciones laborales”, explica la presidenta del comité de empresa, Adelina Basteiro González. Señala que “algunos trabajadores que trabajan los sábados por la noche no descansan hasta el lunes por la mañana, sin cumplir ni las 48 horas de descanso obligatorias y, en muchos casos, ni siquiera pasan 24 horas entre turnos”.
La decisión se tomó tras la última propuesta presentada por la empresa y después de 12 reuniones de negociación, tanto entre el comité y la empresa como con el comité del Concello, desde que el convenio anterior expiró el 31 de diciembre de 2023.
Durante este periodo, Ecourense ha rechazado las principales demandas de los trabajadores para establecer un nuevo convenio para los años 2024, 2025 y 2026. Entre las peticiones destacan el aumento de salarios acorde al IPC y la equiparación del valor de los trienios, ya que la antigüedad sigue congelada. En particular, se solicita que la categoría de peón, la peor remunerada, se equipare a la de conductor.
“A nivel económico, defendemos la actualización salarial conforme al IPC y la equiparación de los trienios de antigüedad. En concreto, la categoría de peón tiene un salario base de 14,91 euros, siendo una de las más bajas de España en comparación con el complemento de antigüedad”, señala Basteiro. “Esto significa que, en términos de antigüedad, los peones están entre los trabajadores peor remunerados del sector en todo el país. Por lo tanto, reivindicamos una mejora en este aspecto y una subida salarial acorde con el IPC real, tal y como se venía aplicando en los últimos 14 años. También solicitamos la reducción del trabajo en sábados”.
“El horario laboral teórico es de 37 horas y media, pero aún estamos por encima de ese límite. Lo más grave es que los trabajadores siguen trabajando sábados y festivos, lo que afecta a su descanso”, sentencia la presidenta del comité de empresa.
En cuanto a la antigüedad, explica, “nuestra tabla salarial es muy clara: todos los complementos están igualados excepto el de antigüedad, que presenta una diferencia significativa. Queremos acabar con esa desigualdad, porque si no, la brecha salarial entre los puestos más bajos y los más altos seguirá creciendo”.
Basteiro critica la postura de la empresa durante este año de negociación. “Ha sido básicamente de recorte de derechos”, explica, “pretendían reducir las coberturas de la baja por IT”. Recuerda que muchos trabajadores se exponen en invierno a temperaturas de hasta -3°C, mientras que en verano se alcanzan los 40°C.
“La empresa no está dispuesta a ceder y el Concello mira hacia otro lado”
En cuanto a la anulación de la licitación del nuevo concurso del servicio de limpieza viaria y recogida de basura del Concello de Ourense, Basteiro es muy clara: “personalmente me alegro de que no saliera adelante, ya que contenía errores inasumiblesy perjudiciales para los trabajadores”.
“Las tablas salariales que estamos cobrando son las de 2023 y, en el pliego de condiciones, no se ha aplicado ninguna actualización para 2024. Esto implica que, en la práctica, los trabajadores estamos cobrando menos que en noviembre de 2023”, señala.
En cuanto a la postura del Gobierno de Pérez Jácome, apunta que el alcalde recibió a los trabajadores en varias ocasiones, pero que nunca llegó a atender ninguna de sus peticiones. “En la negociación del convenio anterior, incluso reconoció que los trabajadores estaban al límite de la legalidad en lo que respecta al descanso”. Explica además que “el alcalde prometió que, cuando saliera el pliego de condiciones, nos llamaría para analizar los puestos de trabajo. Sin embargo, la realidad es que la oferta de empleo dentro de la contrata no se ha mantenido equitativa: hay más peones de los que se ofertaron inicialmente, pero menos conductores y especialistas, lo que supone un ahorro en cotizaciones para la empresa”.
Basteiro reconoce que la negociación sigue abierta y, si esta semana se alcanza un acuerdo satisfactorio que la asamblea de trabajadores apruebe, “levantaríamos la huelga”.
Además, hace hincapié en que “no es cierto que hayamos hecho coincidir la huelga con el Entroido a propósito. En 2021 también se negoció una huelga el día de la Inmaculada Concepción y llegamos a un preacuerdo esa misma tarde. Por lo tanto, seguimos abiertos a negociar, pero la única forma de evitar la huelga es alcanzar un convenio justo para los trabajadores”.
El problema real, dice, es que la empresa no está dispuesta a ceder y que el Concello mira hacia otro lado. “La administración protege a cuatro administradores que no viven en Ourense y que ganan más que 20 peones juntos, en lugar de defender los derechos de los 209 trabajadores que sí residen aquí, pagan sus impuestos aquí y tienen sus familias aquí”.
“La huelga no es un capricho. Si hoy en día cobramos menos que en noviembre de 2023 mientras el coste de la vida sigue subiendo, no podemos aceptar que el pliego de condiciones perpetúe esta situación durante años. No podemos permitir esto. La decisión de la huelga fue tomada por la asamblea de trabajadores y, si la empresa no cambia de postura, la movilización seguirá adelante”, sentencia.