Recogidas más de 500 firmas contra el cierre de la Escuela Infantil “A Casiña”

El pasado 27 de febrero, la escuela infantil “A Casiña”, en el barrio de las Lagoas, anunciaba su cierre para el próximo curso a través de un comunicado enviado tanto a las familias como a las trabajadoras del centro, cuando ya se habían realizado las matriculaciones para el próximo curso.
En el comunicado, Cáritas, la entidad encargada de la gestión de este centro, alegaba que la razón del cierre de la escuela infantil, la única en el barrio, se debía a motivos económicos, ya que, según justifican, llevaban varios años con pérdidas económicas. Sin embargo, las familias cuestionan los motivos alegados por la institución, debido a que el centro está subvencionado por la Xunta de Galicia. Por ello, exigen al Gobierno gallego que intervenga para evitar el cierre de la escuela.
A día de hoy, los padres y madres del centro han recogido ya más de 500 firmas que piden que no se cierre el centro, y actualmente están considerando convocar una concentración en la puerta de la escuela para denunciar la situación en la que la decisión de Cáritas deja a los niños y niñas del barrio. Una denuncia a la que también se ha sumado el BNG, que, a través de su portavoz en el Concello de Ourense, Luís Seara, advirtió de la gravedad de la situación durante el pleno de este viernes, anunciando que el grupo pedirá explicaciones a la Xunta ante este hecho.
“Las Lagoas pierde su pilar en la educación de nuestros hijos”, denuncian los familiares. La escuela infantil abrió sus puertas en 1977 y, desde entonces, fue la única opción para los niños y niñas de este barrio ourensano que, ahora, tendrán que desplazarse a otros barrios para poder asistir a la escuela infantil, dificultando la conciliación familiar.
“Nuestros pequeños se encuentran sin alternativa en el barrio y con el plazo de matrícula ya cerrado en muchas escuelas infantiles de la ciudad”, expresan las familias afectadas. “Las madres y padres nos vemos obligados a buscar otra escuela a contrarreloj para el próximo curso. Las trabajadoras, obviamente, a la calle”. Por ello, piden a Cáritas que proponga una alternativa al cierre.