Se mantiene la vigilancia en los ríos de la provincia ante la posibilidad de un aumento del caudal

Las brigadas del servicio de Vías y Obras de la Deputación de Ourense han atendido en los últimos días cerca de 300 incidencias en la red viaria provincial como consecuencia de las intensas y continuadas precipitaciones registradas desde finales de enero.
Según informa la institución provincial, 51 de las actuaciones realizadas se llevaron a cabo tras avisos directos del 112, mientras que el resto responden a comunicaciones de los concellos y a las inspecciones periódicas que las brigadas realizan de forma continua a lo largo de los 1.850 kilómetros de carreteras de titularidad provincial.
Entre las incidencias más habituales se encuentran los desprendimientos de taludes, la presencia de piedras en la calzada, la obstrucción de tajeas y sumideros, así como la caída de árboles y ramas. También se realizaron trabajos de señalización por baches o hundimientos del firme, limpieza de arrastres de tierra, retirada de elementos caídos sobre la vía y actuaciones puntuales de auxilio a conductores.
Uno de los puntos que ha requerido una intervención especial es la carretera OU-0504, entre A Casilla y Barra de Miño, donde el tráfico permanece restringido a un carril ante el riesgo de derrumbe del firme. Además, la Deputación mantiene una vigilancia continua en las carreteras próximas a los ríos Támega, Limia, Arnoia y Avia, ante la posibilidad de incremento del caudal y la necesidad de adoptar medidas de seguridad.
En la actualidad, la práctica totalidad de las brigadas de Vías y Obras están movilizadas para hacer frente a estas incidencias, con un despliegue de alrededor de 60 personas distribuidas en 16 brigadas por distintos puntos de la provincia. A este operativo se suman vigilantes, encargados y equipos de retén preparados para atender emergencias en cualquier momento.