Una oncóloga del CHUO coordina la nueva guía nacional sobre el cáncer de esófago

La doctora Ana Fernández Montes, oncóloga del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Ourense, coordina la nueva Guía Nacional para el diagnóstico y tratamiento del cáncer de esófago. Esta actualización recoge los avances más recientes en el manejo de esta enfermedad, ofreciendo orientaciones más precisas a los profesionales sanitarios.
La elaboración de la “Guía clínica SEOM-GEMCAD-TTD de cáncer de esófago 2025” se realizó con especialistas de toda España y contó con la coordinación de la doctora María Alsina, del Hospital Universitario de Navarra, en un proyecto impulsado por las principales sociedades científicas de oncología del país.
El cáncer de esófago sigue siendo una enfermedad grave, con una supervivencia baja. En España se diagnostican alrededor de 1.800 casos nuevos al año, con una tasa de supervivencia a cinco años que oscila entre el 15% y el 20%. La guía destaca la diferencia entre los dos tipos principales —carcinoma escamoso y adenocarcinoma—, ya que requieren enfoques terapéuticos distintos. Entre los factores de riesgo más relevantes se encuentran el consumo de tabaco y alcohol, así como el reflujo gastroesofágico y la obesidad.
En el ámbito del diagnóstico, el documento subraya la importancia de pruebas precisas como la endoscopia con biopsia y estudios de imagen, que permiten determinar la extensión del tumor y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente.
En cuanto al tratamiento, la guía apuesta por un enfoque multidisciplinar. En los casos iniciales se recomiendan técnicas menos invasivas, como la resección endoscópica o la cirugía, mientras que en las fases más avanzadas la combinación de quimioterapia, radioterapia y cirugía constituye el estándar.
Según explica la doctora Fernández Montes, “uno de los avances más relevantes de esta actualización es la incorporación de nuevos tratamientos dirigidos y de la inmunoterapia, que permiten mejorar la respuesta del organismo frente al tumor e incrementar las opciones terapéuticas, especialmente en los casos más avanzados”.
La guía también establece nuevos esquemas de tratamiento para el adenocarcinoma localizado avanzado, mejorando la supervivencia de los pacientes, y define recomendaciones más precisas para el seguimiento tras el tratamiento. Fernández Montes subraya que “la mejora de los resultados clínicos depende en gran medida de un enfoque coordinado entre diferentes especialidades médicas, así como de un seguimiento continuado de los pacientes para detectar posibles recaídas y mejorar su calidad de vida”.
Con esta actualización, coordinada desde Ourense, los profesionales sanitarios disponen de herramientas basadas en la evidencia científica más reciente, avanzando hacia una medicina más personalizada y eficaz en el tratamiento del cáncer de esófago.