Vilamarín aprueba definitivamente una ordenanza para proteger los caminos municipales durante la saca de madera

El Ayuntamiento de Vilamarín ha aprobado de forma definitiva la ordenanza municipal que regula cómo deben realizarse las operaciones de saca de madera cuando se utilizan caminos y vías públicas del municipio. La aprobación queda cerrada al no haberse presentado reclamaciones durante el periodo de exposición pública, según el anuncio publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Ourense el jueves 8 de enero de 2026.
El objetivo es evitar que los caminos se deterioren por el paso de maquinaria y camiones pesados y garantizar que los accesos a zonas forestales estén en buen estado, algo que también se considera importante ante emergencias como los incendios.
La ordenanza establece que quien vaya a realizar la saca deberá presentar una comunicación previa en el Ayuntamiento con 15 días hábiles de antelación. En ese documento tendrá que indicar información básica del trabajo: fechas previstas, localización, vías que se van a emplear, dónde se depositará la madera, qué vehículos y maquinaria se utilizarán y la cantidad aproximada que se prevé extraer, entre otros datos.
Además, se fija la obligación de depositar una garantía económica antes de empezar. Esta fianza sirve para asegurar que, si se producen daños en los caminos o no se deja todo en buen estado al finalizar, el Ayuntamiento pueda cubrir la reparación. Las cantidades dependen del volumen: desde 300 euros (hasta 20 toneladas) hasta 3.500 euros (a partir de 1.000 toneladas). También existe la opción de una garantía anual de 5.000 euros para quien haga varias talas a lo largo del año.
El texto incluye deberes como señalizar las zonas de trabajo, limpiar la vía al final de cada jornada, retirar restos que puedan suponer riesgo de incendio, reponer accesos o rampas abiertas y responder por los daños que se ocasionen. A la vez, prohíbe usar las vías públicas como almacén si se invade la circulación o se generan riesgos para vehículos y peatones.
En caso de incumplimiento, el Ayuntamiento podrá requerir la corrección, suspender los trabajos y, en casos graves, ordenar la paralización inmediata y el precintado de la zona o de las pilas de madera. Las sanciones pueden alcanzar los 3.000 euros en las infracciones muy graves, además de la obligación de reparar los desperfectos.
La ordenanza entrará en vigor una vez publicado el texto íntegro en el Boletín Oficial de la Provincia y transcurridos 15 días hábiles.