Celanova dispara las multas por saltarse un semáforo tras instalar una cámara de control en la entrada del pueblo

La instalación de una cámara de vigilancia en uno de los semáforos de acceso a Celanova, en el tramo de la OU-540 próximo al centro de salud, ha multiplicado el número de sanciones de tráfico en el municipio. Tras un margen inicial sin consecuencias que se extendió hasta antes del verano, el sistema lleva ya cerca de dos meses emitiendo denuncias de forma continuada, lo que ha generado malestar entre parte de la población.
El dispositivo no funciona como un radar de velocidad —pese a que la vía tiene un límite de 30 km/h en ese tramo urbano—, sino que registra a los conductores que no respetan la fase roja del semáforo, situado en un cruce muy transitado que conecta con localidades cercanas como Vilanova o Freixo. Los infractores disponen de cuatro segundos en ámbar antes del cambio a rojo. Esta infracción se considera grave y acarrea una multa de 200 euros junto con la retirada de cuatro puntos del carné.
El regidor de la localidad, Antonio Puga, ha explicado que la puesta en marcha del sistema responde a un convenio suscrito con la Federación Española de Municipios y Provincias, que permitió externalizar su gestión, y ha insistido en que el objetivo nunca fue recaudatorio sino reducir el riesgo en ese punto. El propio alcalde ha admitido su sorpresa por el elevado número de conductores sancionados y ha pedido a la empresa responsable que amplíe el tiempo de aviso en ámbar, fijado ya en el máximo permitido de cuatro segundos. Asimismo, ha señalado que el sistema incorpora un mecanismo que evita acumular varias multas a un mismo conductor hasta que este recibe la notificación de la primera.
No todos los vecinos consultados coinciden en la valoración: algunos consideran que el tiempo para frenar resulta escaso y genera sanciones que no ven justificadas, mientras que otros defienden la medida al entender que ayuda a proteger a los peatones que cruzan cerca del semáforo. En este sentido se ha pronunciado también el concejal del PP Pablo Pérez, quien ha recordado los accidentes registrados anteriormente en ese cruce y ha respaldado el uso de la cámara, apuntando que quien considere que ha sido sancionado injustamente cuenta con vías para reclamarlo.
Este tipo de control telemático se está extendiendo por otros puntos de la provincia de Ourense: la capital cuenta con 17 cámaras que vigilan el acceso al casco histórico desde el pasado marzo, y Xinzo de Limia implantó en 2025 un sistema similar para restringir el tráfico en las calles próximas a su centro histórico, siguiendo el modelo ya aplicado antes en la avenida de Celanova.