El BNG de Celanova respalda la petición vecinal de un paso soterrado para reconectar O Val con Mourillós

OurenseXa
Una recogida de firmas impulsada por la comunidad reclama una solución a un problema de movilidad que se arrastra desde la construcción del enlace de la AG-31, y que cuenta con el respaldo del grupo municipal nacionalista
BNG Celanova
14 Oct 2026

El Grupo Municipal del BNG de Celanova ha vuelto a manifestar su respaldo a la demanda vecinal de la parroquia de Mourillós, que reclama la construcción de un paso soterrado para restablecer la comunicación entre el núcleo de O Val y el resto de la parroquia. Se trata de una petición que se mantiene desde hace más de diez años y que en los últimos meses ha cobrado nuevo impulso gracias a una recogida de firmas puesta en marcha por los propios vecinos.

Según explica la formación nacionalista, el origen del problema se remonta a la construcción del enlace con la autovía AG-31. Aunque reconoce el valor de esta infraestructura para las comunicaciones de la comarca de Celanova y la Baixa Limia, el BNG sostiene que su trazado acabó partiendo en dos la parroquia de Mourillós, al suprimir los pasos tradicionales que unían sus distintos núcleos de población.

Antes de las obras existían tres caminos locales que permitían el paso tanto a pie como en vehículo entre O Val y el resto de la parroquia, facilitando además el acceso a viviendas, fincas y servicios comunitarios. Con la nueva carretera, esa conectividad desapareció por completo.

Una rotonda sin aceras ni pasos peatonales

En la actualidad, de acuerdo con lo expuesto por el BNG, la única manera de desplazarse de un lado a otro es a través de la rotonda situada en el acceso principal a la autovía, una infraestructura pensada sobre todo para el tráfico de vehículos y que no dispone de aceras, pasos de peatones ni ningún otro elemento que garantice un tránsito seguro para quienes caminan.

La portavoz municipal del BNG, Ernesta Seoane, considera que la falta de solución tras más de diez años resulta injustificable, ya que afecta a la movilidad y a la seguridad diaria del vecindario. En sus propias palabras, "falamos especialmente de persoas maiores, crianzas ou persoas con mobilidade reducida, pero tamén de calquera veciño ou veciña que simplemente queira desprazarse dunha parte da súa parroquia á outra sen ter que facelo por unha infraestrutura pensada para vehículos".

La edil añade que la ausencia de una vía segura repercute también en el acceso a fincas agrícolas, viviendas alejadas del núcleo y servicios comunes, lo que convierte el problema de movilidad en una cuestión con derivadas sociales y económicas para las familias de la zona.

Más de diez años de reivindicación

La comunidad de Mourillós lleva más de una década solicitando una alternativa que permita recomponer, de forma segura, la comunicación entre O Val y A Devesa, recuperando en la medida de lo posible la conectividad que existía antes de levantarse el enlace de la AG-31.

En los últimos meses, esta reclamación ha sumado un nuevo apoyo con la recogida de firmas en favor del paso soterrado, una iniciativa surgida desde la propia vecindad y que cuenta con el respaldo expreso del BNG de Celanova. Seoane subraya que esta movilización demuestra que no se trata de una demanda puntual ni de carácter partidista, sino de una petición sostenida en el tiempo que requiere respuesta por parte de las administraciones con competencias en la materia.

Gestiones en el Ayuntamiento y en el Parlamento gallego

El asunto ha sido trasladado tanto al ámbito municipal como al autonómico. En julio de 2025, el Grupo Parlamentario del BNG presentó una proposición no de ley para instar a la Xunta a ejecutar las actuaciones necesarias que permitan habilitar una conexión segura entre O Val y el resto de Mourillós. De forma paralela, Ernesta Seoane llevó también esta reivindicación al Pleno de Celanova a través de una moción.

Para el BNG, el objetivo pasa por que la Xunta y el Ayuntamiento impulsen de manera conjunta las actuaciones necesarias para estudiar y ejecutar una solución definitiva, que garantice tanto el tránsito peatonal como el acceso a las propiedades y que recupere la conexión interna de la parroquia.

Seoane concluye que una infraestructura de interés general no puede tener como efecto permanente la división de una parroquia ni obligar a su vecindario a asumir riesgos en sus desplazamientos cotidianos, por lo que reclama una solución "segura, definitiva e tecnicamente viable".

El BNG de Celanova ha anunciado su intención de seguir respaldando las iniciativas vecinales y de continuar trasladando esta demanda a las distintas administraciones hasta lograr que se habilite un paso seguro que vuelva a conectar O Val con el resto de la parroquia de Mourillós.

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