“El Entroido sirve para unir a la gente que está fuera y mantener el vínculo con el pueblo y sus raíces”


Los vecinos de San Pedro de A Mezquita se preparan un año más para celebrar su Entroido tradicional, con el regreso de los “Galos”. Esta tradición, con más de 250 años de historia, fue recuperada hace unos años gracias a la labor de algunos de sus vecinos.
Rosa Pérez, portavoz de la Asociación Galos de A Mezquita, creada en el año 2014, explica que después de una época oscura en la que esta tradición quedó relegada al olvido, en los años 90 un grupo de vecinos decidió volver a sacar los Galos a las calles, aunque su iniciativa no prosperó. Sin embargo, ya en los 2000, Ramón Borrajo y la propia Rosa decidieron volver a salir vestidos de Galo. Ella, de hecho, fue la primera mujer adulta en hacerlo, y que la tradición imponía que este traje se destinaba solo a hombres solteros y niños.
Durante unos años, solo salían ellos dos. “A veces juntos, a veces él solo, ya que yo no vivo en la aldea”, cuenta Rosa. En esa etapa, salían también los “mecos”, gente vestida de “feos” o con ropa vieja que encontraban por casa y que los acompañaba. “Pero de Galos”, recalca, “solo nostros dos”.
Poco a poco, cuenta Rosa, la gente se empezó a animar y, finalmente, en 2014, crearon la asociación, que hoy cuenta con unos 80 miembros, aunque no todos se visten de Galos. Ese mismo año, desde la asociación se organizó un taller de elaboración de galos y lograron salir a las calles un total de 27. Fue el comienzo oficial de la recuperación de este traje tradicional. Además, destaca la portavoz, ya ese año se unieron muchas mujeres. “Incluir a las mujeres fue un paso fundamental”, destaca Rosa, que cuenta que a partir de ahí, cada año son más los galos que salen a las calles.
“La cosa va muy bien, estamos muy contentos. Desde que se creó la asociación, cada año se apunta más gente. Hay gente que antes salía con el traje de Galo y ahora no, pero va entrando gente nueva”, asegura. “Es un Entroido familiar, pequeño y enxebre, tampoco buscamos que se masifique porque perdería su esencia, que no es otra que la de unir al pueblo y celebrar nuestra tradición todos juntos. Muchos de nosotros no vivimos en el pueblo, venimos de otras ciudades como Lugo, Coruña, Santiago, Bilbao o Madrid. El Entroido sirve para unir a la gente que está fuera y mantener el vínculo con el pueblo y sus raíces. Esto es fundamental”.

Sobre este traje tradicional, la portavoz de la asociación pone énfasis en la complejidad de su elaboración. “Lleva mucho tiempo y mucho trabajo. Primero se hace con cartón y papel, cada familia hace el suyo en casa, hay que recortar, dejarlo secar, darle forma a la cabeza, esperar a que quede redondeada y luego pegar todo. No es algo que se pueda hacer en una semana, hay que empezar por los menos un mes antes del Entroido para poder tenerlo preparado. Una vez hecho, es más fácil recuperarlo de un año para otro cuando se estropean”. Actualmente, en la asociación cuentan ya con unos 50 Galos preparados por los vecinos.
Otro “problema”, explica, es la complejidad para vestirse. Como ocurre con otros trajes tradicionales, el traje de Galo está compuesto por numerosas piezas. “Vestirse lleva por lo menos una hora. Primero hay que dejarlo todo preparado para tenerlo listo, colocar las pañoletas, las polainas, los collares, el bastón, el mantón, el antifaz…No es algo que te puedas poner corriendo, por eso hay quien prefiere salir vestido de ‘feo’ con ropa vieja que tengan en casa, como se hacía antiguamente”.
A diferencia de lo que ocurre con otros entroidos tradicionales, los Galos de San Pedro de A Mezquita no llevan chocas ni instrumento de ruido pues su banda, creada en 1885, acompañaba las celebraciones con música. “Los Galos se iban luciendo, moviéndose para que los papeles y las pañoletas pareciesen plumas, mientras que la música sonaba detrás. No hacía falta ruido alguno”.
Ahora, esta pequeña parroquia de A Merca se prepara ya para ver salir a los Galos, que harán su entrada triunfal por las calles del pueblo el domingo, 15 de febrero.