El Sergas defiende en Ourense la importancia de integrar criterios climáticos en las políticas sanitarias

El gerente del Servizo Galego de Saúde (Sergas), José Ramón Parada, destacó la importancia de incorporar criterios climáticos en las políticas sanitarias de la Xunta como elemento estratégico para garantizar la protección de la salud tanto en la actualidad como en el futuro.
Parada realizó estas declaraciones durante la inauguración del cierre del proyecto europeo Life Resystal, una iniciativa centrada en la lucha contra el cambio climático en el ámbito sanitario celebrada mañana en el CHUO. En su intervención, el responsable sanitario defendió la necesidad de avanzar hacia un sistema “integral, sostenible y circular”, en el que la salud no se aborde de forma aislada, sino integrada con los determinantes sociales, el entorno y las políticas públicas. En este sentido, subrayó que el sector sanitario debe desempeñar un papel clave como motor de transformación hacia modelos más sostenibles, en línea con marcos internacionales como la Agenda 2030 y las estrategias europeas de descarbonización.
El gerente del Sergas incidió además en que este cambio solo será posible con la implicación de los profesionales sanitarios, a quienes atribuyó un papel fundamental como impulsores de buenas prácticas en la toma de decisiones clínicas y organizativas, incorporando criterios de sostenibilidad en su actividad diaria.
Durante el acto, Parada también puso en valor la Estrategia de Economía Circular del Sergas, definida como una hoja de ruta para transformar el modelo sanitario hacia un sistema “sostenible y circular, con objetivos medibles y horizonte temporal definido, avanzando hacia una sanidad neutra en carbono”.
Según explicó, esta estrategia destaca por integrar la sostenibilidad en la gestión, la asistencia sanitaria y la cultura organizativa, lo que supone una transformación estructural del sistema.
En relación con el proyecto Life Resystal, en el que el sistema sanitario gallego es el único de España participante y uno de los dos servicios de salud de la Unión Europea implicados, Parada señaló que se trata de uno de los marcos más avanzados en adaptación climática del sistema sanitario.
El proyecto piloto se desarrolló en los tres hospitales del área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras, funcionando como un laboratorio real de adaptación climática hospitalaria y como un modelo metodológico que puede extenderse al conjunto del sistema.
Desde esta área sanitaria se ha participado en el proyecto con la idea de que el sistema de salud debe ser parte activa de la solución frente al cambio climático, tanto por su impacto en la salud como por la necesidad de reducir su propia huella ambiental y avanzar hacia un modelo más eficiente y resiliente.
Life Resystal ha permitido sistematizar y reforzar líneas de trabajo ya existentes, consolidando una estrategia más estructurada y colaborativa. Entre las actuaciones desarrolladas destacan la instalación de energía solar fotovoltaica en los tres hospitales, con una producción superior a los 243.000 kWh y una reducción estimada de 60 toneladas de CO₂.
También se han revisado procesos asistenciales y farmacéuticos para disminuir emisiones asociadas a inhaladores presurizados y gases anestésicos, ámbitos en los que ya se están logrando mejoras.
Asimismo, se han impulsado intervenciones en infraestructuras hospitalarias con impacto directo en la ciudadanía, como el nuevo paseo verde del Hospital Universitario de Ourense, diseñado para reducir la temperatura ambiental, mitigar el efecto isla de calor y mejorar el confort en el acceso al centro.
En el área de Valdeorras se ha ejecutado un tejado verde en el marco de la renovación de cubiertas, mientras que en Verín se han desarrollado sistemas de recogida de aguas pluviales y aprovechamiento de aguas grises. Todas estas actuaciones responden a una misma línea estratégica orientada a infraestructuras sanitarias más eficientes, responsables y preparadas para los retos climáticos del futuro.