Jácome logra aprobar el cobro en la piscina de As Burgas y plantea extenderlo a Outariz y O Muíño da Veiga

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, logró este lunes que el pleno municipal aprobara, en una sesión extraordinaria, la ordenanza que regulará el funcionamiento y las tarifas de la piscina termal de As Burgas, cerrada desde marzo de 2020. El texto contó con la abstención del grupo popular, mientras que los representantes socialistas y del BNG votaron en contra.
La normativa fija un precio de 7 euros por la entrada individual al recinto, además de un bono mensual de 25 euros para quienes acudan con regularidad. Se contemplan también rebajas del 50 % para personas desempleadas, pensionistas, personas con discapacidad y familias numerosas. Entre las novedades incorporadas al texto figura el compromiso de elaborar cada dos años un informe sobre los costes del servicio, así como la exigencia de que cualquier cambio futuro en las tarifas pase por el pleno municipal y no por la Junta de Gobierno Local, tal y como reclamaban algunos de los grupos de la oposición.
Según se detalló durante el debate, el recinto tendrá una capacidad máxima de 43 personas de forma simultánea y dispondrá de zona de solárium y vestuarios privados con taquilla. El alcalde confía en poder reabrir las instalaciones en las próximas semanas, aunque todavía sin fecha concreta.
Jácome defendió el precio aprobado calificándolo de razonable frente a otras actividades de ocio de la ciudad y recordó que instalaciones termales de otros puntos de Europa aplican tarifas más elevadas. Además, sostuvo que mantener la gratuidad del servicio provocaría un uso masivo y descontrolado por parte de visitantes que no dejan beneficio económico en la ciudad, en alusión a episodios ocurridos en el pasado en otras termas del entorno.
En esa línea, el regidor avanzó su intención de extender en el futuro este modelo de pago a otros espacios termales de la ciudad que hasta ahora han sido de acceso gratuito, como las termas de Outariz y las de O Muíño da Veiga, si bien se trata de un proyecto todavía sin concretar y sin calendario definido.
La propuesta generó un intenso debate entre los grupos municipales. El PSOE consideró elevado el importe fijado para las economías familiares y reclamó una gestión pública directa de las instalaciones que priorice el uso vecinal por encima de criterios de rentabilidad turística. El BNG, por su parte, cuestionó que un servicio que durante años funcionó sin necesidad de una ordenanza específica haya permanecido cerrado tanto tiempo, y defendió como alternativa un sistema de tarifas vinculado al nivel de renta de los usuarios.
El PP, que en ocasiones anteriores había rechazado propuestas similares, explicó que su abstención respondía a la necesidad de desbloquear la reapertura de un servicio cerrado desde hace casi siete años, aunque mostró reservas sobre el estudio económico empleado para justificar el precio de la entrada, recordando que otras instalaciones termales de la zona, como las de A Chavasqueira y Outariz, tienen un coste inferior.
La misma sesión sirvió también para resolver otros dos expedientes económicos. El pleno aprobó levantar el reparo presentado por la Intervención municipal al pago de la iluminación navideña del periodo 2025-2026, un contrato que ronda los 600.000 euros y cuya controversia administrativa se originó, según fuentes municipales, por un cambio en la partida presupuestaria asignada. Asimismo, dio el visto bueno a un reconocimiento extrajudicial de crédito de 4,3 millones de euros para saldar deudas pendientes con la anterior empresa concesionaria del servicio de recogida de basuras y limpieza viaria, derivadas de trabajos ya ejecutados. En ambos casos el PP optó también por la abstención, al considerar que un rechazo habría supuesto el pago de intereses adicionales para las arcas municipales, mientras que el BNG mantuvo su voto en contra en los tres puntos del orden del día.