Ourense prueba la respuesta ante grandes incendios en un simulacro coordinado entre las distintas administraciones y los servicios de emergencia

Ourense acogió este jueves un simulacro de activación del Plan especial de Protección Civil ante emergencias por incendios forestales en Galicia (Peifoga), en el que participaron distintas administraciones y servicios de emergencia con el objetivo de evaluar y reforzar la coordinación operativa ante situaciones de gran complejidad.
El ejercicio comenzó a las 11.00 horas con la simulación de dos incendios forestales simultáneos en los lugares del Casal, en el municipio de Cortegada, y en Riocaldo, en el municipio de Lobios. Esta situación provocó la activación del nivel 2 de emergencia y la constitución de los correspondientes órganos de coordinación y mando, como el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) y los Puestos de Mando Avanzado (PMA).
En la jornada participaron efectivos de la Xunta de Galicia, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y de la Subdelegación del Gobierno en Ourense, que estuvo representada en el CECOP por el subdelegado, así como por personal técnico de Protección Civil. También estuvo presente la Unidad Militar de Emergencias (UME), junto con dispositivos de apoyo logístico y emergencias sanitarias.
El operativo contó con la intervención de brigadas forestales, unidades especializadas de extinción, grupos de emergencias supramunicipales, bomberos de distintos parques, servicios sanitarios del 061 y voluntariado de Protección Civil, además de unidades de la Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Autonómica. En el marco del simulacro se realizaron también tareas de coordinación operativa, cortes de carreteras y emisión de mensajes de aviso a la población a través del sistema ‘Es-Alert’.
El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, destacó que tras el análisis de la última campaña de incendios “fixemos obviamente unha análise profunda co obxectivo de seguir reforzando o noso dispositivo de prevención e loita contra os incendios forestais e orientalo a este tipo de novos lumes”, caracterizados por una mayor intensidad y capacidad de afectar a núcleos de población.
Por su parte, el director general de Defensa del Monte, Manuel Francisco, puso en valor la evolución del dispositivo gallego, señalando que “si hablamos solo de personal: casi la mayoría de los 3.000 integrantes trabaja todo el año y 1/3 lo hacen 9 meses este 2026 por primera vez, tras un proceso de estabilización continuado en el tiempo”.
Desde la Subdelegación del Gobierno se destacó la importancia de estos ejercicios conjuntos para mejorar la coordinación entre administraciones y organismos estatales y autonómicos, subrayando el papel de la cooperación institucional en la respuesta ante emergencias de gran escala.
El simulacro, promovido en el marco del Peifoga y coordinado con la planificación del Pladiga 2026, permitió también comprobar la operatividad de los sistemas de comunicación, la movilización de medios y la respuesta ante situaciones de riesgo para la población, consolidando un modelo de trabajo conjunto entre administraciones en la lucha contra los incendios forestales.