Voluntarias confeccionan almohadas con forma de corazón para acompañar a pacientes operadas de cáncer de mama en Ourense

El Hospital Universitario de Ourense acogió este lunes, coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Mama, un acto de entrega de almohadas solidarias elaboradas por voluntarias del Espazo +60 de Afundación. Se trata de una iniciativa que, desde hace tres años, acompaña el proceso de recuperación de las mujeres intervenidas quirúrgicamente por esta enfermedad en el área sanitaria que engloba Ourense, Verín y Valdeorras.
Estas almohadas, cosidas a mano, tienen una característica particular: su forma de corazón, con una abertura en uve pronunciada, permite colocarlas bajo el brazo y adaptarlas a la postura más cómoda para cada paciente. Esta forma cumple una función práctica, ya que protege la zona de la herida quirúrgica cuando se apoya el brazo y facilita el descanso, en especial a la hora de acostarse. Pero más allá de lo físico, el objetivo es también emocional: cada pieza está hecha por manos voluntarias, muchas de ellas mujeres que han vivido experiencias similares, lo que convierte el regalo en un gesto de cercanía y apoyo.
Las almohadas se entregan tanto en la consulta previa a la cirugía de la unidad de mama como directamente en la planta de hospitalización, de manera que las pacientes reciben este acompañamiento en distintos momentos de su proceso.
Tres años de una cita que ya es tradición
La entrega de estos corazones solidarios se ha convertido en un encuentro habitual con el que el centro hospitalario conmemora cada 19 de octubre esta jornada. En el acto participan, además de las voluntarias de Afundación, representantes de la Asociación Española Contra el Cáncer y profesionales sanitarios de los distintos servicios implicados en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, entre ellos Radiodiagnóstico, Anatomía Patológica, Cirugía General, Oncología Radioterápica y Oncología Médica.
El encuentro de este año contó con actuaciones musicales de Lorena Álvarez y María Ramos, así como con la intervención de Isabel Cousiño, voluntaria del hospital y paciente de cáncer de mama, quien compartió su experiencia personal. Cousiño colabora habitualmente impartiendo talleres de maquillaje dirigidos a pacientes durante su proceso de tratamiento y recuperación.
Más de 400 nuevos diagnósticos al año
Según datos del servicio de Anatomía Patológica, en el área sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras se diagnosticaron más de 400 nuevos casos de cáncer de mama a lo largo de 2025. Para llegar a esas confirmaciones, o para descartar el diagnóstico, se realizaron un total de 1.498 biopsias, tanto de forma ambulatoria como durante intervenciones quirúrgicas, con la participación de los servicios de radiodiagnóstico y cirugía.
La atención a estas pacientes requiere de un trabajo coordinado entre varios servicios: Radiodiagnóstico, Anatomía Patológica, Cirugía General, Oncología Médica, Oncología Radioterápica y Medicina Nuclear, todos ellos representados en el Comité de Tumores de Mama del centro.
Un comité que valora cada caso de forma individualizada
El Comité de Mama del Hospital Universitario de Ourense funciona desde finales de los años noventa. Se reúne cada jueves a primera hora y revisa, de media, 18 casos por sesión, lo que a lo largo del año supone la evaluación de más de 1.000 casos, ya que una misma paciente puede ser valorada en distintos momentos según evoluciona su situación.
Este formato permite un enfoque multidisciplinar en el que cada profesional aporta su conocimiento y experiencia, lo que facilita tomar decisiones conjuntas sobre el itinerario terapéutico más adecuado para cada paciente.
La mayoría de las pacientes que llegan al comité ya cuentan con un diagnóstico confirmado de malignidad. A partir de ahí, el equipo determina el tipo de intervención quirúrgica más indicada —ya sea conservadora o una mastectomía— o si es necesario aplicar antes un tratamiento neoadyuvante, como quimioterapia o radioterapia, para reducir el tumor previamente a la operación. Una vez realizada la cirugía, se vuelven a valorar los resultados para decidir si son necesarios tratamientos complementarios, como la hormonoterapia, teniendo en cuenta tanto los protocolos internacionales como las características particulares de cada paciente.