Comienzan en Ourense las obras del primer refugio climático urbano de Galicia

Las obras impulsadas por la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Ourense para poner en marcha el proyecto piloto de refugio climático urbano comenzaron hoy en la avenida Otero Pedrayo, una de las principales vías de la ciudad, que a partir de esta intervención contará con un nuevo espacio verde pensado para proteger a la población durante episodios de calor extremo.
Al inicio de los trabajos asistieron la directora xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático, Paula Uría, y el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome. La actuación se enmarca en un convenio de colaboración entre ambas administraciones, por el que la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático ha comprometido una inversión de 340.000 euros, que financia el proyecto en su totalidad.
El objetivo de la obra es crear un corredor verde lineal que recorra la avenida de norte a sur, una vía que actualmente carece de arbolado consolidado. Para conseguirlo, se instalarán jardineras prefabricadas a lo largo de la vía de servicio, donde se plantarán distintas especies vegetales. Además, se renovarán las tres rotondas existentes, sustituyendo las superficies artificiales por vegetación natural, con el fin de aportar sombra y reducir la impermeabilización del suelo.
Según explicó Paula Uría, se estima que estas actuaciones —ejecutadas por el Ayuntamiento de Ourense y costeadas íntegramente por la Xunta— permitirán reducir en torno a 3 grados la temperatura superficial de la zona, contribuyendo así a paliar el efecto conocido como isla de calor urbana. El objetivo final es que la avenida se convierta en un espacio de refugio para la población más vulnerable ante las olas de calor.
Un refugio climático se define como un espacio con relativa estabilidad térmica y condiciones ambientales favorables, que lo convierten en un lugar adecuado para hacer frente a las altas temperaturas y ofrecer protección a los vecinos.
El proyecto se apoya en una metodología desarrollada el año pasado por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático en colaboración con la Universidade de Vigo (UVigo), dentro del programa autonómico Galicia, refugio climático. Esta herramienta está diseñada para ayudar a los ayuntamientos a identificar posibles refugios y también islas de calor, es decir, zonas con una elevada acumulación de radiación en el asfalto y el hormigón.
Fruto de este trabajo, y con una inversión de 110.000 euros por parte de la Xunta, investigadores de la UVigo desarrollaron un dispositivo portátil capaz de elaborar mapas detallados con la ubicación de las islas de calor en cada municipio, como paso previo a la definición de proyectos concretos a nivel local.
Ourense, con inviernos fríos y veranos muy calurosos en los que la media de las temperaturas máximas supera los 30 grados, fue la ciudad elegida por la Xunta para poner en marcha esta iniciativa, dando lugar así al primer refugio climático urbano de Galicia desarrollado bajo esta metodología. El Ayuntamiento propuso como emplazamiento la avenida Otero Pedrayo, una vía muy transitada y muy expuesta a la radiación solar durante todo el día.
Paula Uría subrayó que la experiencia de Ourense servirá para consolidar esta nueva metodología de planificación climática urbana y poner sus resultados a disposición de otras ciudades y villas de más de 20.000 habitantes, que podrán replicar el modelo o adaptarlo a sus propias características. En este sentido, recordó que la Xunta de Galicia ha invertido ya cerca de 4 millones de euros en actuaciones para impulsar 75 proyectos de refugios climáticos en los ayuntamientos gallegos, entre los que se incluye el de Ourense, que además es el único financiado al 100% por la Administración autonómica.