El BNG pide explicaciones por la situación del Centro Integral de Saúde de Ourense

El BNG preguntará en el próximo Pleno del Parlamento gallego, previsto para la próxima semana, sobre la situación del Centro Integral de Saúde (CIS) de Ourense. Así lo anunció esta mañana la diputada nacionalista, Noa Presas, que calificó esta infraestructura como la “chapuza de la Xunta” en la ciudad.
Desde el BNG recuerdan que, recientemente, la Xunta de Galicia avanzaba a los medios de comunicación la decisión de paralizar la obra hasta que el juzgado resuelva los recursos vecinales, una situación que llega después de una fuerte oposición también por parte del personal sanitario y de los usuarios y usuarias a la propuesta de traslado de la Xunta.
El Gobierno gallego, explica Presas, “prometió en el año 2020 un Centro Integral de Saúde sabiendo que no tenía garantías de viabilidad técnica y sin hablar con el personal sanitario implicado”. Sin embargo, denuncia, “ahora nos encontramos con que no hay transparencia ni explicaciones sobre el futuro de una inversión que está paralizada con la excusa de las demandas judiciales de la vecindad”.
Presas insiste en que “hay que recordar que el personal sanitario implicado tanto de atención primaria como de los servicios hospitalarios se opuso a las propuestas chapuceras de la Xunta para reorganizar los servicios entre el Centro de Especialidades, el hospital y el Centro de Salud del Couto, y la Xunta, en lugar de dialogar, intentó seguir adelante a toda costa”.
Los nacionalistas recuerdan además que, hace más de un año y a pesar de que esta situación estaba judicializada desde 2024, la Xunta decidió continuar con el traslado “en contra de la voluntad de la comunidad sanitaria”. Una medida que tuvo que ser paralizada porque, en palabras de Presas, “era un disparate”.
Para el BNG, “cómpre recordar que la promesa de un CIS para Ourense nace ya a finales de 2020. Sin embargo, la realidad es que cinco años después, mientras los CIS de Lugo, Vigo y Lalín, comprometidos en la misma época, están terminados y en funcionamiento, la inversión en Ourense continúa en la lista de tareas pendientes, del mismo modo que sigue sin estar finalizado el edificio de hospitalización que debía estar en 2025 y que impide derribar ya el Materno, demolición anunciada en 2024”.
Presas pide a la Xunta “rectificación por el abandono de Ourense y que se comprometa a dialogar con el personal sanitario sobre cuál debe ser la alternativa para el Centro Integral de Saúde y cuál debe ser el futuro del Nóvoa Santos y de los servicios prestados en el Centro de Especialidades, porque es evidente que ha fracasado en esta previsión y la realidad es que Ourense no tiene CIS ni previsión de nuevos centros de salud en la ciudad, a pesar de las demandas, por ejemplo, del Centro del Vinteún”.