El Concello de Ourense admite impagos a proveedores y apunta al departamento de Intervención

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, convocó una junta de portavoces esta mañana en la que se dio cuenta a los grupos políticos municipales de la situación de impagos que se está produciendo en el área económica del Ayuntamiento.
Una “paralización” en los pagos que, según el alcalde, se produce a pesar de que el Ayuntamiento cuenta con 75 millones de euros de saldo disponible, fondos que asegura son suficientes para hacer frente a todas las obligaciones pendientes. “Una de las causas, la más frecuente de hecho”, justifica el alcalde, es que el departamento de Intervención “no fiscaliza algunas facturas y eso impide automáticamente continuar su tramitación” para proceder a su pago. Esta situación, según Jácome, “está afectando a facturas tramitadas de forma ordinaria, avaladas por los respectivos departamentos, contratadas de forma totalmente regular por servicios prestados al Ayuntamiento y que deben ser pagadas”.
Con todo, se argumenta desde el Gobierno local que “muchos pagos no se pueden realizar, no por falta de crédito —ya que el Ayuntamiento tiene los fondos disponibles en el banco—, sino porque en muchas facturas existe una omisión de fiscalización, sea negativa o positiva, lo que impide que las facturas avancen en el trámite y sean finalmente abonadas”.
Ante este escenario, afirma el regidor, el Ayuntamiento está dando parte de la situación a la Xunta de Galicia e informando a todos los proveedores de sus derechos para cobrar las facturas pendientes. Entre ellos, se encuentra el de acudir al juzgado a solicitar medidas cautelarísimas de acuerdo con el artículo 199 de la Ley de Contratos del Sector Público.