El PSOE logra la aprobación unánime de su propuesta para recuperar los lavaderos tradicionales de Barbadás

El pleno municipal de Barbadás celebrado el pasado domingo dejó dos resultados contrapuestos: por un lado, la aprobación unánime de una iniciativa del grupo socialista para recuperar los lavaderos tradicionales del municipio; por otro, el rechazo de una propuesta orientada a mejorar la representación institucional de todos los grupos que forman la corporación.
Acuerdo unánime para rehabilitar los lavaderos
Uno de los puntos centrales de la sesión fue la moción presentada por el grupo socialista para impulsar la rehabilitación de los lavaderos de Barbadás, Bentraces y Piñor, además de solicitar la elaboración de un plan de actuación para el resto de lavaderos tradicionales del municipio que aún requieren una recuperación integral. La propuesta obtuvo el respaldo de todos los grupos presentes, lo que supone, según sus impulsores, un primer paso para poner en valor unos elementos considerados parte del patrimonio histórico, etnográfico y arquitectónico local.
La portavoz del grupo socialista destacó el valor simbólico de estas construcciones, que durante décadas cumplieron una función esencial en la vida de las parroquias del municipio, y advirtió del riesgo de que sigan deteriorándose si no se actúa con celeridad. Asimismo, subrayó que la aprobación de la moción debe entenderse como el inicio de un proceso y no como un punto final, por lo que reclamó al gobierno municipal que elabore cuanto antes un inventario y un calendario de actuaciones que permita determinar qué lavaderos necesitan intervención, qué inversión requieren y de dónde podrían obtenerse los fondos necesarios.
Rechazo a un protocolo de representación institucional
La segunda propuesta relevante de la sesión, también presentada por el grupo socialista, planteaba modificar el Reglamento Orgánico Municipal para incorporar un protocolo que garantizara que la imagen institucional del ayuntamiento reflejara la composición plural de la corporación. Esta iniciativa fue rechazada con los votos en contra del Partido Popular, del BNG y del propio grupo de gobierno, mientras que votaron a favor los cinco concejales socialistas y los dos concejales no adscritos.
Desde el grupo socialista se calificó este resultado como reflejo de una visión partidista de la institución municipal, lamentando que se prefiera reservar los actos institucionales a la formación que gobierna en lugar de representar al conjunto de la corporación. Se insistió en que la propuesta no buscaba privilegios para ningún partido, sino que la representación institucional respetara la pluralidad surgida de las urnas.
Reprobación al gobierno municipal por el desarrollo de los plenos
La sesión incluyó además una moción presentada por dos concejales no adscritos, orientada a reprobar al actual equipo de gobierno por el bloqueo de proyectos estratégicos para el municipio y por el uso excesivo de los tiempos de intervención al cierre de cada punto del orden del día. Esta propuesta contó con el apoyo de los dos concejales no adscritos, los dos concejales del BNG y los cinco concejales socialistas, y fue rechazada por los tres concejales del Partido Popular, los tres del grupo de gobierno y el concejal del Partido Galego. Un concejal popular abandonó la sesión antes de la votación.
El grupo socialista defendió su apoyo a esta iniciativa señalando que las cuestiones planteadas no son nuevas, sino problemas que ya venían denunciando y que, a su juicio, afectan a la capacidad del ayuntamiento para sacar adelante proyectos. También se puso el acento en la necesidad de un mayor equilibrio entre gobierno y oposición durante el desarrollo de los plenos, defendiendo la legitimidad de las propuestas presentadas por los distintos grupos, con independencia de si cuentan o no con informes técnicos previos.
La posibilidad de una moción de censura, presente en el debate
A lo largo de la sesión se realizaron referencias reiteradas a la situación política del gobierno municipal y a la eventual presentación de una moción de censura, un asunto que terminó convirtiéndose en uno de los ejes recurrentes del debate plenario. Desde el grupo socialista se interpretó esta circunstancia como un indicio de la inestabilidad política que atraviesa el gobierno municipal en la recta final del mandato.
Regreso de una concejala a las sesiones plenarias
Por último, la sesión sirvió también para dar la bienvenida de nuevo a una concejala que se reincorporó al pleno municipal tras un periodo de ausencia. Desde el grupo socialista se trasladó su satisfacción por contar de nuevo con su presencia en el máximo órgano de representación del municipio, subrayando la importancia de que todas las voces de la corporación puedan participar en la vida política local.
En conjunto, el grupo socialista concluyó que la sesión reflejó dos realidades: la posibilidad de alcanzar acuerdos cuando priman los intereses del municipio, como demuestra el caso de los lavaderos, y, al mismo tiempo, las dificultades para avanzar en asuntos relacionados con la pluralidad y el funcionamiento institucional del ayuntamiento. El grupo pidió finalmente al gobierno municipal que abandone la confrontación permanente, atienda las propuestas de la oposición y aproveche el tiempo que resta de mandato para recuperar la capacidad de acuerdo, priorizando los intereses generales del municipio.