La socialista ourensana Marga Martín Rodríguez impulsa en el Congreso la mejora de la regulación relativa a la crioconservación de ovocitos

El PSOE, a través de la diputada por Ourense, Marga Martín Rodríguez, ha presentado en el Congreso de los Diputados una Proposición no de ley de modificación de la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, con el objetivo de actualizar y mejorar la regulación relativa a la crioconservación de ovocitos (óvulos inmaduros).
La iniciativa, que ha contado con el respaldo de la mayoría de los grupos parlamentarios, busca “equiparar la normativa de crioconservación de ovocitos con la del semen”, reforzando la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones sobre el destino de sus propios gametos. “Pero, además, el texto habla de libertad, de igualdad, de autonomía y de la capacidad de las mujeres para decidir sobre su propia vida reproductiva”, explicó la diputada por Ourense.
“Se trata de reforzar la capacidad de decisión de las mujeres sobre sus ovocitos y abrir el camino para abordar también con seriedad la situación de los preembriones crioconservados”, resaltó Martín, que considera que “la legislación vigente contiene una asimetría que ya no se sostiene desde ningún punto de vista”. En este sentido, la norma actual establece que la crioconservación de ovocitos puede prolongarse hasta que los responsables médicos, con dictamen favorable de especialistas independientes y ajenos al centro de conservación correspondiente, consideren que la receptora ya no reúne los requisitos clínicamente adecuados para someterse a una técnica de reproducción asistida. Esto, según la socialista, muestra que “la mujer no puede decidir por sí sola poner fin a la conservación de sus ovocitos. Su decisión queda condicionada por una validación externa”, y cuestiona “por qué una mujer no puede decidir libremente sobre sus ovocitos en los mismos términos en que se permite a los hombres decidir sobre sus gametos”.
Por todas estas razones, señaló, la ley apuesta por una serie de modificaciones en la criopreservación de los gametos y su mantenimiento, y entre las más relevantes figura la eliminación de los requisitos restrictivos que suponían “una doble barrera” para las mujeres.
Con este fin, se suprime en el texto la necesidad de autorización previa sanitaria para la utilización de ovocitos crioconservados, como ya ocurre de forma efectiva, así como el dictamen favorable de especialistas independientes requerido hasta ahora para cesar su conservación. Es decir, se podrá elegir que se destruyan los ovocitos sin las trabas citadas, tal como ya figura en el caso del semen.
Otra de las novedades es la ampliación del plazo de crioconservación de ovocitos, de modo que “tanto el semen como los ovocitos podrán conservarse en bancos autorizados durante toda la vida de la persona de la que proceden”. Con ello, se equipara dicha regulación con la del semen.
La propuesta elimina también la referencia al cónyuge en la normativa vigente, limitando el uso, tanto de los ovocitos como de los embriones, a la propia mujer y ajustando las condiciones para el cese de su conservación. Con esta reforma, las mujeres podrán optar por el cese de conservación de sus ovocitos sin otra utilización, sin que esto quede condicionado por lo que la ley establecía en ese caso.
Otra de las modificaciones es la actualización del consentimiento informado. Así, en el caso de los preembriones, el consentimiento deberá ser prestado por la mujer y su pareja, eliminando la referencia a “casada con un hombre”, con el fin de preservar la igualdad y adaptar la norma a la realidad social y familiar actual.
Asimismo, se incorpora una disposición adicional que insta al Ministerio de Sanidad a revisar y actualizar la Ley 14/2006 en un plazo máximo de doce meses, con el objetivo de adaptarla a los avances científicos y a la normativa europea vigente para abordar la excesiva acumulación de preembriones en los bancos de los centros de fertilidad.