La Xunta licita por cerca de 13 millones de euros el último tramo de la ronda este de Ourense

El Consello da Xunta autorizó este lunes la licitación de las obras del último tramo de la ronda este de Ourense, que unirá Bemposta con la carretera N-525, con un presupuesto de 12,7 millones de euros.
La actuación permitirá construir una nueva carretera de 1,5 kilómetros de longitud que discurrirá por los municipios de Ourense y San Cibrao das Viñas, beneficiando a una población de 110.609 habitantes. Los trabajos tendrán un plazo de ejecución de 30 meses.
La nueva vía partirá de la glorieta existente en la confluencia de las carreteras OU-105 y OU-510, en Bemposta, y avanzará en dirección suroeste hasta conectar con la nueva glorieta que enlazará con la N-525, la OU-525 y la autovía A-52.
Según las previsiones de la Xunta, las obras se licitarán durante este mes de julio y serán adjudicadas a lo largo del segundo semestre del año, con el objetivo de iniciar su ejecución en el primer trimestre de 2027.
Con esta actuación se completará la circunvalación perimetral de la ciudad de Ourense prevista en el Plan sectorial viario de Ourense y su entorno. Además, la nueva infraestructura permitirá reducir de forma considerable los tiempos de desplazamiento hasta la A-52, ya que el recorrido entre Bemposta y la N-525 pasará de los actuales siete minutos y 4,6 kilómetros a poco más de un minuto y 1,7 kilómetros.
La Xunta destaca también que el proyecto contribuirá a mejorar la seguridad vial y a descongestionar el tráfico en el centro de la ciudad, al desviar circulación de vías como Marcelo Macías o la avenida de Zamora.
El tramo contará con dos carriles de circulación, uno por sentido, de 3,5 metros de ancho, además de arcenes de 1,50 metros. En las zonas con mayor pendiente se habilitará un carril adicional para facilitar la circulación.
El trazado requiere la ejecución de varias estructuras singulares, entre ellas un paso inferior en el cruce con la línea ferroviaria de ADIF, un viaducto de 80 metros sobre el río Barbaña y un paso superior que permitirá el acceso a la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de San Cibrao.
El proyecto incluye también la remodelación de los accesos a la glorieta desde la N-525 y la OU-525 mediante la construcción de dos nuevos ramales. El ramal sur partirá de la OU-525 a través de un carril de deceleración, mientras que el ramal norte conectará la glorieta existente con la N-525, enlazando con el carril adicional que da acceso a Expourense.
En los primeros 400 metros el trazado discurrirá sobre terraplén y continuará posteriormente en desmonte, condicionado por la proximidad de la línea ferroviaria de ADIF. A partir del punto kilométrico 1+220 cruzará el río Barbaña y conectará directamente con la glorieta existente en la N-525, que no será modificada.