Poemagosto: once ediciones de poesía en Allariz sostenidas por el comercio local

GaliciaXa | OurenseXa
Nacido en 2014 a orillas del Arnoia, el festival reunió en su undécima edición a entre 200 y 300 personas en el Museo do Coiro, con 53 comercios convertidos en escaparates poéticos y entrada libre
Poemagosto 2026
25 Oct 2026

Llovió tanto en la primera edición del Poemagosto que el festival tuvo que cambiar de fecha y de lugar. Así lo recuerda Carlos da Aira, uno de los impulsores de este Festival Internacional de Poesía de Allariz, que se celebró en su undécima edición los días 10 y 11 de octubre. Con él hablamos de los orígenes del festival, de cómo se paga una programación gratuita y de lo que le falta, a su juicio, para crecer.

Las respuestas que recoge este reportaje fueron dadas originariamente en gallego.

Del Arnoia al patio del Museo do Coiro

Según relata Da Aira, el Poemagosto nació en 2014 en una reunión entre Luis Martínez-Risco Daviña, entonces presidente de la Fundación Vicente Risco, Carlos Airas Cota, dueño de la librería Aira das Letras y hoy también de Aira Editorial, y él mismo. Su punto de partida era que a Allariz le faltaba un evento literario anual, y de ahí salió la idea de un festival de poesía con música y otras actividades.

La primera edición se celebró en noviembre en O Rexo, junto al Arnoia y entre las intervenciones de Ibarrola en piedras y árboles. Da Aira recuerda que la experiencia artística y la respuesta del público fueron excelentes, pero que llovió muchísimo y que ni la carpa instalada bastó. La organización adelantó el festival a principios de octubre y buscó un espacio cubierto en la villa. Desde 2016 se celebra en el patio cubierto de la Fábrica de Curtidos – Museo do Coiro.

El nombre, explica, une «poema» y «magosto», porque la idea original era celebrar juntas la poesía y la fiesta de la castaña. Con los años se incorporaron voces de otras lenguas, además del gallego y el portugués, y el evento adoptó su denominación actual.

Un parón en 2022 y un relevo en 2023

El Teleclube O Acomodador, asociación cultural nacida como cineclub para promover la proyección de cine en Allariz, es hoy quien organiza el festival. Da Aira cuenta que en 2022 la directiva de la Fundación Vicente Risco decidió desvincularse del Poemagosto y que ese año no pudo celebrarse porque no había una asociación que respaldase el proyecto. En 2023 el Teleclube amplió su actividad más allá del cine y asumió oficialmente la organización, una colaboración que continúa.

Balance de la undécima edición

El organizador hace un balance «muy positivo» y asegura que el festival ha ido formando un público fiel que vuelve cada año, incluso desde lugares bastante alejados de Allariz. No hay un recuento técnico de asistencia, pero estima, por experiencia y por las características del espacio, que durante el sábado, la jornada principal, pasaron entre 200 y 300 personas por el patio del Museo do Coiro.

Lo que más le sorprendió, dice, fue ver cómo el público se quedaba hasta el final de los recitales, que se alargaron, sobre todo el de la tarde. También destaca el micro abierto: estaban previstos treinta minutos por la mañana y otros treinta por la tarde, con seis personas inscritas en cada sesión, y la media hora se quedó corta, de modo que hubo que ampliar los tiempos. Para Da Aira, dar el micro a voces menos conocidas forma parte del espíritu del festival.

Los comercios, escaparates de poesía

La gran novedad fueron los escaparates poéticos. Da Aira cuenta que llevaba años con la idea en la cabeza, tras verla en otros festivales, pero que la falta de tiempo y de personas la había dejado aparcada. Este año se la propusieron Teresa y Olga, de la Pasarela Solidaria Allariz, y se puso en marcha con la participación de 53 comercios y una vivienda particular, según sus datos. La colaboración incluyó un concurso de escaparates y, a su juicio, abre una vía de trabajo conjunto que tendrá continuidad en los próximos años.

Cómo se paga un festival gratuito

Todas las actividades son de entrada libre. Da Aira explica que el festival se sostiene fundamentalmente con las aportaciones económicas del tejido empresarial de Allariz. Cita como mecenas especialmente importantes a Aira das Letras y Fío de Liño, a los que suma otros muchos negocios de la villa. También cuentan con el apoyo del Concello de Allariz, que incorpora algunas actividades del festival, como ciertos conciertos, a su programación cultural, y con lo que se recauda en la barra del bar.

¿Por qué se implican los comercios? Da Aira lo atribuye a una relación que fue creciendo año tras año entre los responsables de los negocios y la organización: «Allariz es una villa pequeña y nos conocemos todos». A su entender, colaboran de manera altruista, sin exigir un retorno económico directo, porque son conscientes de que apoyar la vida cultural beneficia al conjunto del pueblo.

Cómo se elige el cartel

La selección corre a cargo de dos o tres personas de la organización más cercanas a la poesía, que trabajan en los meses previos con voces que conocen o que han escuchado en otros festivales y recitales. Da Aira afirma que se guían por la calidad de la propuesta y que, solo en poesía gallega, tienen una lista «larguísima» de nombres que les gustaría invitar. El festival se impuso desde el inicio una norma: no repetir poetas en el cartel, para dar a conocer voces distintas en cada edición. En esta ocasión figuraron poetas de lugares como Colombia, Palestina o Aragón.

La programación incluye también un paseo ornitológico, música, pinchadiscos y espectáculo infantil. Según el organizador, la intención es llegar a públicos diversos y que cada actividad sirva de puerta de entrada a la propuesta poética.

Qué se llevan Allariz y el festival el uno del otro

Da Aira sostiene que el Poemagosto sitúa a Allariz en el mapa de los festivales de poesía, «que por desgracia es mucho menos extenso que el de los festivales musicales», y que esa apuesta cultural contribuye a atraer un turismo de calidad. De la villa, dice, recibe su atractivo y su poder de convocatoria, además del boca a boca y las redes sociales de su gente, que considera hoy indispensables para llegar a más público.

Lo que necesitaría para crecer

A su juicio, un patrocinador con una aportación económica importante daría un gran impulso al festival. Permitiría, afirma, recuperar el formato de dos días y medio y volver a contar con artistas de reconocido prestigio, como Sés, Mercedes Peón o Luis Pastor, que ya pasaron por el Poemagosto. Reconoce que «por desgracia, no es algo fácil de conseguir».

Sobre la duodécima edición, Da Aira lo deja abierto: todavía no hay avances. El programa de cada año, dice entre risas, es una incógnita, al menos hasta la primavera.

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