UCIN Galicia cuestiona la funcionalidad de la nueva marquesina instalada en la estación de tren de Ourense

UCIN Galicia ha denunciado lo que considera una nueva actuación deficiente en las infraestructuras ferroviarias gallegas, en este caso en la estación de tren de Ourense, donde se ha instalado recientemente una marquesina cuyo diseño, según la organización, pone en duda su propia utilidad.
El coordinador de UCIN Galicia, José Luis Calo, sostiene que este tipo de intervenciones reflejan una falta de planificación y de control por parte de las administraciones responsables. A su juicio, resulta llamativo que se haya aprobado una marquesina que, por su altura, no resguarda de manera efectiva de la lluvia ni ofrece sombra suficiente en los días de calor. Calo plantea que, si una instalación de este tipo no cumple con su propósito esencial, cabe cuestionar los criterios empleados tanto en su diseño como en su ejecución.
El coordinador exige que la administración competente aclare quién diseñó la solución, quién supervisó las obras y quién dio el visto bueno para su instalación, además de si se llevó a cabo algún análisis previo sobre las necesidades reales de los usuarios de la estación.
Desde UCIN Galicia insisten en que la cuestión trasciende el caso concreto de esta marquesina. La formación advierte de una tendencia que, a su entender, se repite en distintas actuaciones de las estaciones intermodales gallegas, donde la apariencia estética parece primar sobre las necesidades reales de los ciudadanos que utilizan estas infraestructuras a diario, ya sea para coger un tren, un autobús o para sus desplazamientos habituales.
La organización dirige también sus críticas a la Xunta de Galicia, a la que reprocha una actitud pasiva ante este tipo de deficiencias. Considera que la administración autonómica no puede limitarse a participar en las inauguraciones de las estaciones y desentenderse después de los problemas que surgen, sino que debe ejercer las competencias que le correspondan o, en su defecto, reclamar activamente ante quien tenga la responsabilidad directa.
UCIN Galicia muestra además su preocupación porque determinadas soluciones arquitectónicas de las estaciones intermodales puedan mantenerse sin corregirse durante largos periodos de tiempo, subrayando que, cuando se trata de dinero público, subsanar una decisión equivocada debería entenderse como un ejercicio de responsabilidad y no como un fracaso.
La organización reclama a las administraciones implicadas que revisen la marquesina de la estación de Ourense y adopten las medidas oportunas para garantizar una protección real frente a las inclemencias del tiempo, así como que se hagan públicos los criterios técnicos que motivaron su instalación. Calo concluye reivindicando infraestructuras útiles, accesibles y pensadas para el uso diario de los ciudadanos, en lugar de obras orientadas, según sus palabras, a la mera imagen.