PSOE y BNG reclaman rebajar las tarifas y fijar una fecha de reapertura para la piscina termal de As Burgas tras el anuncio de Jácome

OurenseXa
Los dos grupos de la oposición critican que el gobierno local modifique la ordenanza apenas una semana después de aprobarla y insisten en recuperar las propuestas que quedaron fuera del texto
piscinaburgas
28 Oct 2026

El anuncio de un nuevo bono para la piscina termal de As Burgas ha reabierto el debate político en el Concello de Ourense, apenas una semana después de que el pleno aprobara de forma inicial la ordenanza que regula los precios públicos de las instalaciones. Tanto el PSOE como el BNG han reaccionado con críticas a la gestión del alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, aunque desde posiciones y propuestas distintas.

El grupo municipal socialista sostiene que la decisión del gobierno local de plantear ahora un bono de 30 euros para diez baños —lo que supondría un coste de tres euros por acceso— demuestra que la tarifa inicial, fijada en 7 euros por dos horas de baño, era excesiva. Según recuerdan desde el PSdeG, ya advirtieron de este problema durante la tramitación de la norma, que finalmente salió adelante gracias a la abstención del PP, mientras que los socialistas votaron en contra.

La portavoz del grupo municipal y candidata a la Alcaldía, Natalia González Beneitez, ha cuestionado la coherencia del gobierno local: “Hai unha semana dixemos que o que se plantexaba era un prezo elevado para moitas familias de Ourense. O alcalde defendeu aquela tarifa e agora anuncia un bono co que cada baño sairía a tres euros. Entón, se había marxe para ofrecer prezos máis baixos, por que non se fixo antes?”. La edil considera llamativo que sea el propio gobierno quien proponga ahora corregir un texto recién aprobado, y lamenta que no se atendieran antes las advertencias de su formación.

Desde el PSOE aclaran que no rechazan la idea de ofrecer bonos más económicos, pero discrepan del modelo planteado: consideran un error mantener la entrada individual en 7 euros y exigir el pago anticipado de 30 euros o la compra de un abono mensual para acceder a un precio reducido. Por ello, piden aprovechar el nuevo plazo de alegaciones para rebajar el precio de la entrada ordinaria sin necesidad de adquirir ningún bono, incorporar descuentos específicos para los jóvenes y ampliar las tarifas sociales y familiares ya existentes, que valoran como un avance insuficiente.

El grupo socialista insiste además en que la piscina termal debe seguir gestionada de forma directa por el Concello, como recurso público al servicio de la ciudadanía y no como una fuente de rentabilidad económica. Por último, recuerdan que las instalaciones permanecen cerradas desde marzo de 2020 y que, pese a los anuncios sobre tarifas y bonos, todavía no existe una fecha concreta para su reapertura.

Por su parte, el BNG también ha mostrado su rechazo a la nueva propuesta de bono impulsada por el gobierno local, a la que califica de improvisada. Los nacionalistas recuerdan que votaron en contra de la ordenanza aprobada el pasado 19 de octubre después de que el ejecutivo local rechazara todas las enmiendas que habían presentado, y anuncian que volverán a alegar al texto.

El portavoz y candidato a la Alcaldía por el BNG, Luís Seara, ha insistido en que la piscina podría estar abierta en la actualidad y que su cierre responde únicamente a una decisión política: “A piscina podería estar aberta a día de hoxe e se permanece pechada é única e exclusivamente porque Jácome quere, pois a Ordenanza non é imprescindible para abrila”, ha afirmado, reclamando su reapertura inmediata.

Respecto al modelo de gestión, Seara defiende que el servicio termal debería ser gratuito para los vecinos de Ourense, sin descartar el cobro a quienes visiten la ciudad desde fuera. En cuanto a los abonos, el BNG había propuesto incluir una modalidad anual vinculada al nivel de renta, de forma que las personas con menores ingresos no pagaran nada y el resto de usuarios abonara una cantidad simbólica, en torno a 2,5 euros al mes.

El portavoz nacionalista ha vinculado esta propuesta con la situación social de la ciudad, señalando los elevados índices de pobreza de Ourense y la existencia de personas que, pese a tener empleo, tienen dificultades para llegar a fin de mes. Según Seara, limitar el acceso a un recurso termal con beneficios reconocidos para determinadas dolencias supondría una penalización añadida para quienes atraviesan una situación económica delicada.

El BNG ha criticado la propuesta de autoenmienda trasladada por el gobierno local, a la que acusan de responder a la improvisación y de buscar justificar la falta de avances en la reapertura de las instalaciones, después de haber descartado inicialmente la propuesta de bonos planteada por los propios nacionalistas.

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