El PP de Ourense pide al gobierno local que aclare qué ha pasado en la Casa de Baños y presente un proyecto para protegerla

El Grupo Municipal del Partido Popular en el Concello de Ourense ha pedido al gobierno local que explique con detalle qué actuaciones se han llevado a cabo en la Casa de Baños de Outeiro y que presente, cuanto antes, un proyecto técnico que permita proteger lo que queda del inmueble e iniciar su recuperación.
La portavoz municipal del PP, Ana Méndez Gil, ha defendido que los vecinos de la ciudad tienen derecho a saber qué ha sucedido con un edificio que, según ha subrayado, forma parte de la historia termal de Ourense y pertenece a toda la ciudadanía.
La petición del PP se apoya en un documento de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural registrado en el Concello el pasado 15 de septiembre, en el que se deniega la autorización para realizar nuevas demoliciones, desmontajes, apeos o labores de consolidación en el edificio mientras no exista un proyecto redactado por un profesional competente.
Ese escrito de Patrimonio responde, a su vez, a las explicaciones que el propio Concello había remitido un día antes, el 2 de septiembre. En ellas, el gobierno municipal sostenía que las obras habían quedado paralizadas el 12 de agosto, ponía en cuestión la actuación de la Xunta en este asunto y defendía que no era necesario un proyecto para apuntalar la fachada principal del edificio.
Patrimonio rechaza estos argumentos y recuerda que el Concello, como propietario de un inmueble protegido, estaba obligado a comunicar cualquier daño, amenaza o intervención sobre él, así como a adoptar las medidas necesarias para garantizar su conservación.
Según el documento, desde que se produjo el incendio que afectó al edificio el pasado 15 de mayo no se había recibido en Patrimonio ninguna comunicación ni solicitud por parte del Concello. De hecho, el organismo autonómico no tuvo constancia hasta el 17 de agosto de una providencia firmada el 4 de junio para adoptar medidas urgentes en la Casa de Baños.
"El incendio se produjo el 15 de mayo. Hubo casi tres meses para comunicar los daños, solicitar autorización y preparar una intervención con garantías. Ahora lo importante es aclarar qué se hizo durante ese tiempo, proteger los elementos que se conservan y presentar un proyecto serio de recuperación", ha señalado la portavoz popular.
El informe de Patrimonio recoge también que se contrataron y ejecutaron actuaciones en el inmueble sin ningún tipo de cautela ni autorización previa de la Consellería, pese a tratarse de un edificio con protección integral y estructural, incluido además dentro de la delimitación del Bien de Interés Cultural (BIC) que ampara el conjunto de las fuentes termales de As Burgas.
El documento pone en duda, igualmente, la urgencia esgrimida por el Concello para justificar las obras realizadas. Patrimonio considera que, desde el 15 de mayo, hubo tiempo suficiente para realizar las consultas oportunas, redactar el proyecto correspondiente y ejecutar las medidas de conservación necesarias en un bien cultural de estas características.
Asimismo, el organismo autonómico insiste en que no se puede intervenir en el edificio sin un proyecto técnico. Cualquier actuación que vaya más allá de los trabajos estrictamente indispensables para evitar un riesgo inmediato debe estar dirigida por un profesional competente, y hasta las medidas de urgencia deben justificarse debidamente y limitarse a los trabajos provisionales imprescindibles.
"Proteger la seguridad y respetar el patrimonio son dos obligaciones compatibles. Ourense no tiene que elegir entre una cosa y otra. Lo que necesita es planificación, dirección técnica y una actuación coordinada que permita conservar y recuperar el edificio", ha afirmado Méndez Gil.
Patrimonio sí autoriza de forma inmediata el cierre perimetral de la zona, siempre que no afecte al propio inmueble, pero exige que cualquier otra intervención vaya precedida de un proyecto técnico. Ese proyecto deberá reflejar el estado del edificio antes y después del incendio, identificar las demoliciones y desmontajes ya realizados, e incluir planos y fotografías suficientes para preparar una futura rehabilitación. También deberá acreditar en qué estado se encuentran y dónde se custodian los elementos históricos, culturales y termales que se hayan retirado del inmueble.
Con este trasfondo, el Partido Popular ha presentado una solicitud por registro en la que pide al gobierno municipal que informe de qué elementos han sido demolidos o desmontados, dónde se conservan las piezas retiradas, qué medidas se han adoptado para protegerlas y cuándo estará listo el proyecto que exige Patrimonio.
"Esta documentación está en el Concello desde el 15 de septiembre. Es el momento de informar con transparencia, proteger lo que queda y poner en marcha una solución. Ourense no puede resignarse a perder otra parte de su historia", ha concluido Méndez Gil.